miércoles, 7 de mayo de 2014

Historia del Corregimiento de El Español



La zona rural de  Santa Rosa de Cabal es extensa y con un promisorio futuro a pesar de la crisis que atraviesa el campo colombiano. En efecto, un poco más del 85% de nuestro territorio posee vocación agrícola y ambiental, circunstancias ideales para dinamizar la economía a través del turismo y la producción agropecuaria, cuando el campo se inserte decididamente en los planes de desarrollo del municipio y no gire como rueda suelta al vaivén de los acontecimientos y al ritmo impuesto por los intereses particulares.

Pero como para poder diseñar proyectos productivos y preservar el Patrimonio cultural de la humanidad, como lo ordena la UNESCO con el Paisaje CULTURAL Cafetero, es necesario conocer su historia y sus valores, porque nadie protege lo que no conoce y ante la desaparición del relevo generacional en el campo, las nuevas generaciones han olvidado sus raíces  y es necesario reivindicarlas.

los hombres de Jorge Robledo en 1540  cruzaron la región, remontaron la serranía del Nudo desde donde observaron un floreciente poblado indígena asentado en sus laderas. En el sitio que hoy ocupa la ciudad de Pereira, fundaron al antiguo Cartago.  


Jorge Robledo, Conquistador español fundador del antiguo Cartago en el sitio que hoy ocupa Pereira. Nación en Ubeda , exploró los territorios que hoy ocupan los departamentos de Nariño, Cauca, Antioquia , Caldas y Risaralda. Enfrentado con Sebastián de Belarcázar por asuntos de tierras fue condenado a muerte por éste en la Loma del Pozo en 1546. 



La Cuchilla de los Españoles es el nombre que quedó en la memoria colectiva del paso de los conquistadores ibéricos


En 1913, la clase dirigente de Santa Rosa trajo una pila construida en europa e instalada inicialmente en Manizales. La referida fuente, dio origen al parque de Colón y aunque tanía un valor ornamental, servía para abastecer de agua a los santarrosanos y a los semovientes que llevaban a la feria de ganado en el parque de Colón.

Simultáneamente , el concejo municipal expide el  acuerdo nº 2 del 10 de abril de  1913 creando los corregimientos de Dosquebradas y el  Es pañol, reconociendo el progreso de las dos fracciones del municipio que más habían prosperado económicamente.

Mediante el decreto 14 del 21 de junio el alcalde municipal nombró como primer corregidor al señor DOMINGO TORO, quien quedó con las mismas atribuciones del alcalde en asuntos administrativos y policivos.


Aún conserva el corregimiento vestigios de la arquitectura raizal que debe ser preservada por el municipio y los habitantes de El Español.
Corregimiento de El Español, verdadera tierra de promisión. Se destaca el busto de don Manuel Sánchez, cuya vida se convirtió en leyenda para los habitantes de la importante fracción rural.  



Imágen de Marsella vista desde El Español. Desde el referido municipio venía el padre Estrada a organizar las fiestas patronales que aún recuerdan los habitantes del corregimiento.

El nombre de El Español no aparece en el siglo XIX en  la toponimia que identificaba a las diferentes fracciones del municipio; sólo se  hablaba de la cuchilla de los Españoles, tal vez un recuerdo del paso de los conquistadores y soldados de Jorge Robledo cuando iban a fundar en 1540 a Cartago donde hoy se encuentra la ciudad de Pereira. Hasta 1913 la zona rural se dividía en fracciones dirigidas entonces por comisarios sin sueldo y nombrados por el concejo municipal como Santana, Cajones, San Ramón, San José, Desquebradas, El Manzanillo, San Juan, La Estrella  y Santa Bárbara . El territorio que hoy ocupa el feraz corregimiento objeto de nuestra visita  era conocido con el  nombre del Congal y tenía con Marsella un estrecho vínculo  pues se sintonizaba  con la referida ciudad , entonces llamada SEGOVIA por el camino que de la hermosa pasaba por el alto de Vásquez, Alto de Guaimaral, bordeaba el misterioso cerro del Chuzo y del río San Francisco trepaba a Segovia, hoy Marsella.

Las hermosas casas de El Español que deben ser censadas y recuperadas para preservar el Paisaje Cultural Cafetero que debe manifestarse en el campo. 



Viviendas que expresan un lenguaje arquitectónico propio que a pesar de haber recibido una herencia española se reinventó con los materiales de la región como la guadua, el barro, el cagajón, con grandes aleros que además de proteger el bahareque vulnerable al agua, servían de nido a las múltiples especies de aves que saludaban el amanecer con trinos, gorjeos, alegres y sonoros arpejios.


 Ya en la segunda década del siglo XIX el crecimiento de Santa Rosa obliga a efectuar cambios en la estructura administrativa erigiéndose la primera inspección en la zona urbana, ocupada por julio C, Gonzáles, quien posteriormente sería alcalde del municipio y el 10 de abril de 1.913 se crearon los corregimientos de Desquebradas y EL ESPAÑOL acto administrativo que hacía justicia a las dos fracciones rurales con más auge económico donde el café y el plátano ya se insinuaban en esta última fracción como valiosos recursos rentísticos.

El trabajo colectivo fue la llave que abrió el sendero del progreso en la vereda y creó fuertes vínculos solidarios y cooperativos de sus habitantes; todavía de la memoria colectiva de la región no se olvidan las “AGUAPANELADAS” cuando los vecinos se reunían en la finca de los propietarios más pobres para desmontarla y en febril convite dejaban el predio listo para la producción y terminaban la jornada con una alegre fiesta y amable guachafita al ritmo de tiples y guitarras que reforzaban aún más los lazos comunitarios de la fracción.



El Corregimiento de El Español y su majestuoso entorno , propio del Paisaje  Cultural Cafetero con diferentes tonos de verde y parodiando  la canción : una casita aquí, otra más allá ... y el camino largo que viaja y se pierde. 



Imagen de sublime belleza que deben conocer todos los santarrosanos y preservar los bosque nativos, la fauna, la arquitectura de bahareque que la estamos cambiando por el cemento y el ladrillo.



Los descendientes de don Manuel Sánchez que aún viven en el corregimiento.


Producto del referido espíritu colectivo, la comunidad aún no olvida  a líderes como José Fernández, Luis Henao, Elías Uribe y en especial Manuel Sánchez a quién los habitantes reconocen como el Padre de El Español por su valiosa y benéfica   influencia en todas las actividades de la comunidad, hoy inmortalizado en un busto de bronce que recuerda a las nuevas generaciones su aporte al mejoramiento de la calidad de vida de sus moradores . “La historia de Manuel Sánchez, “ está ligada al misterio y  la leyenda; sus rasgos faciales revelan  que por sus venas corría sangre india,  se sabe que provenía del Ecuador o del departamento de Nariño y desde muy niño empezó a trabajar en la hacienda “el salado”; no se resignó a ser un anónimo peón, llevaba en su ser el fuego interno de montezuma y atahualpa y ese niño que medraba en tierras extraña lejos de sus padres y su etnia, que llevaba en su rostro la nostalgia y en sus recuerdos el eco del yaraví, la triste tonada expresión de los sojuzgados hijos del viento, empezó a moldear a pulso un promisorio futuro, convirtiéndose después de ingentes esfuerzos como colono en un próspero pero solidario agricultor que no olvidó sus días de penuria porque su casa se convirtió, como la del cura de ayer, en casa de todos y sus tierras fuente de empleo.

 
En primer plano una de las nietas de don Manuél Sánchez, al fondo la legendaria hacienda de El Salado donde el niño que venía de las tierras del sur del país empezó a dejar huella.  




La responsabilidad de los habitantes de El Español es la de preservar la memoria histórica y evitar que las viviendas autóctonas desaparezcan .


Relicario de recuerdos y expresión arquitectónica de una cultura que desaparece mientras hacemos discursos del Paisaje Cultural Cafetero.


Los jóvenes de antaño se disputaban el honor de golpear con una piedra la válvula del ariete para que el agua sometida a la presión de un precario pistón subiera  intermitentemente y a borbotones a la plaza del Español donde Manuel Sánchez su gestor, coordinaba entre la población la amable y festiva guachafita de llenar porrones, damajuanas, ollas y jarrones donde se almacenaría el precioso líquido para las necesidades del día. El trabajo en el campo es arduo y tenaz, por eso se esperaba con ansia,  llevando desde el principio del año una cuenta regresiva los días en que se celebrarían las fiestas de la Virgen del Carmen y la navidad, donde el cansancio, el sudor y la exposición a la flagelante intemperie brindaban al campesino una tregua y la integración, esencia de la época, llegaba a su clímax. Carreras de caballos, pólvora, globos, cucañas, cantarillas, ruletas y bailes desbordaban la alegría acelerada por el aguardiente del sacatín de la estrella, de contrabando e ilegal, pero calificado por los catadores como excelente pues decían que “sabía a orines de ángel”, es decir pura ambrosía. Manuel Sánchez y el legendario padre Estrada de Marsella figuraban entre los animadores del evento. La presencia bonachona y servicial del gran líder morigeró por momentos el temperamento de la comunidad que lo adoptó, pues mientras en Colombia  la violencia política erizaba de cruces y calvarios el campo, en el Español existía una admirable  convivencia política: pues en  elecciones cada uno de los bandos políticos hacían largas cabalgatas para votar en la ciudad, en sus manos flameaban las banderas con los colores partidistas  sin que surgiera la afrenta o el insulto provocador,  en una inusual imagen de tolerancia.

La arquitectura  en bahareque constituye  uno de los atributos del paisaje cafetero que los alcaldes y las comunidades deben valorar y preservar  y un atractivo para los turistas .
El Alto del Chuzo, cuna del Pensamiento Mágico de la región pertenece añ corregimiento de El Español.

El corregimiento de El  Español, uno de los más extensos del municipio está formado, aparte del núcleo, por las siguientes veredas con gran potencial turístico: La Estrella, El Chuzo, Tres Esquinas, La Laguna y el Bajo Español, con paisajes que invitan a soñar. Y además con sectores como La Guaira, Cuchilla Atravesada, Quince Letras, Varsovia, el Zancudo, La Miranda, El Deleite y la Garza, entre otros. ësta comunidad espera , la  pavimentación del tramo de carretera que la comunica con Marsella y Chinchiná ; las nuevas realidades abren un promisorio futuro y es necesario luchar por que la vía sea asfaltada generando un corredor turístico bordeado de guayacanes, iluminado en los sectores poblados donde el visitante incrementaría la demanda de productos agrícolas, pernoctaría en viviendas; admiraría los petroglifos de la Mina y el río San Francisco; estaría en contacto con el pensamiento mágico de nuestra región, cuna de leyendas y mitos como lo es El Alto del Chuzo, la montaña encantada, un verdadero “ sitio de poder “ preñado de leyendas ; la antiquísima capilla de la Estrella; La míticas minas de oro de El Español y muchos atractivos más.


Una familia campesina  del corregimiento en un majestuoso marco de flores que estallan en múltiples colores, formas y aromas.



Es hora que la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero como Patrimonio de la Humanidad tenga una verdadera incidencia en el campo y cumpla sus verdaderos objetivos de preservar y evitar la extinción de los atributos de nuestra cultura haciendo un censo de viviendas como la de la foto y ejecutar proyectos para evitar su desaparición.

Así como Guacas tiene en el célebre Verraco de Guacas un personaje de leyenda, también El Español tiene el mítico Caimán, el referido personaje tenía en la parte urbana de la ciudad su escondite; era una cueva que durante años fue el sitio donde los jóvenes de antaño se graduaban de hombres,pues quien no venciera el temor de entrar a la tenebrosa gruta perdía el respeto de sus compañeros. El Caimán se caracterizó por su capacidad de eludir a las autoridades en sus andanzas delincuenciales y por eso, la imaginación popular le atribuía el poder de transformarse una vez estaba en la mira de sus perseguidores o borrar la entrada de su guarida. Los niños de entonces juraban ante una talanquera de cruces que en cierta ocasión a punto de ser capturado el célebre individuo, desapareció como por arte de magia;  el grupo de  policías que iba en su busca, ya burlados , frustrados y cansados después de un arduo rastreo, se detuvieron a comer un apetitoso racimo de bananos que como un providencial y milagroso maná se insinuaba a la vera del camino;  una vez habían consumido el suculento manjar vieron estupefactos como El Caimán salía desnudo y como una exhalación del lugar. El Caimán era visto por la gente de entonces como un Robin Hood: robaba a los ricos y beneficiaba a los pobres, así lo comprueba una carta firmada por muchos campesinos intercediendo por su liberación mientras estuvo detenido.      



La declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero como patrimonio de la humanidad debe servir para evitar que los atributos de nuestra cultura desaparezcan por eso en el Español es necesario un proyecto serio para censar y recuperar las casas ancestrales, propiciar corredores biológicos para albergar la fauna y la flora nativas, recuperar la historia de la región y de los caminos reales. Foto. Pintura de Luz Marina Zuluaga , reina mundial de belleza. 


Es necesario además recuperar la arquitectura tradicional y la biodiversidad que se han ido perdiendo y  en general reivindicar todos los atributos  del PAISAJE CULTURAL CAFETERO pensando en que la declaratoria del Patrimonio de la humanidad con la con su cometido de rendirle un homenaje a todos los habitantes del Español que engrandecieron con su lucha honrada esta región y ofrecerle al turista que busca AUTENTICIDAD Y BELLEZA PAISAJÍSTICA un destino único y natural.                        
   


sábado, 26 de abril de 2014

Historia .La Casa Grande


Juan J. Siluan fue uno de los inmigrantes extranjeros más importantes e influyentes de Santa Rosa de Cabal en el siglo XX. Había nacido en Sajle, ciudad de Siria,  contrajo matrimonio con la señora Pastora Buitrago distinguida dama de la sociedad santarrosana. Hizo fortuna ejerciendo la actividad de comerciante, agricultor y ganadero; llevaba en la sangre la herencia ancestral y la visión de aquellos beduinos que unieron vastos territorios a través de la Ruta de la Seda abriendo horizontes que integrarían al mundo a través de la actividad mercantil. Su privilegiada posición social y su influencia tenían un permanente carta de presentación en la deslumbrante mansión de estilo republicano construida en 1928 erigida como un palacio en medio de rústicas casas de bahareque, convirtiendo en polo de desarrollo un sector donde aún no había llegado la expansión urbana; su perspicacia  vislumbró también  las multitudes que el naciente deporte del fútbol atraería al sector apoyando decididamente la celebración de los encuentros futboleros en la zona allende a su propiedad en momentos en que el alcalde de la ciudad había prohibido la práctica del referido deporte presionado por las quejas de los vecinos enfurecidos por las tejas rotas, las paredes marcadas con los cascos del balón dibujadas con barro y las finas porcelanas despedazadas por los afiebrados, pero torpes futbolistas, que dirigían la pelota al interior de las viviendas en vez del arco rival


 Desde entonces, los balcones de la mansión se convirtieron en estratégicos palcos para disfrutar las felinas atajadas de los "goal quipper" y los duelos entre el Axter y el Once, cuadros que se disputaban el corazón de los santarosanos. Y como no todo debía ser "mente sana en cuerpo sano", los locales comerciales de la primera planta también se llenaban de clientes.




No siempre las relaciones entre los santarrosanos y  los extranjeros fueron  cordiales; la competencia entre los comerciantes raizales y foráneos fue por momentos intensa y no siempre leal, tal hecho se colige al observar las propagandas insertadas en los diarios de la época que invariablemente consignaban la expresión " ALMACÉN DE COLOMBIANO" y la presión efectuada al alcalde César Botero conminándolo a cerrar los establecimientos comerciales de los inmigrantes. Sin embargo, Juan Siluan tuvo siempre  un fuerte temperamento y gozaba además , de un fuero especial en su condición de súbdito francés como lo comprobaron los habitantes de la ciudad cuando pasado de copas insultó y desafió al alcalde Blas Arbeláez quien lo envió a la cárcel.Sin embargo, no se había secado aún la tinta del decreto que formalizaba la sanción , cuando desde Bogotá le informaban al alcalde que el gobierno de Francia exigía explicación por la detención de su súbdito. En el acto y de mala gana, Blas Arbeláez le concedió la libertad.


Casa de Juan Siluan en 1930 cuando se enfrentaron el Axter de Santa Rosa y un equipo de Manizales

 Juan Siluan vivió momentos gratos y tristes: en los lujosos aposentos de la soberbia mansiónse efectuó la recepción al presidente Enrique Olaya Herrera y su comitiva y en su condición de anfitrión fue el encargado de brindarle el saludo de bienvenida con un emotivo discurso. Desde los balcones de la Casa Grande se observó cuando la población indignada quemaba la imagen del dictador peruano Sánchez Cerro, quien invadiendo territorio colombiano  había ocupado a Leticia; luego la tragedia llamó a su puerta cuando su hijo, José, falleció accidentalmente a causa de un disparo proveniente de un arma de fuego accionada por  uno de sus amigos.


Hoy la histórica casa de Juan Siluán constituye un verdadero monumento histórico para los santarrosanos.

Hoy el polo de desarrollo que avisoró don Juan Siluán en una a zona rodeada por quebradas, lagos y maleza es una realidad pues posteriormente se erigió en su entorno La Plaza de Mercado Los Fundadores. De esa gesta escrita con letras de oro por parte de un gran personaje queda como un gran monumento histórico la hermosa mansión que deslumbró a los santarrosanos de antaño y a pesar de estar dividida en varias propiedades , sus dueños accedieron a pintarla del mismo color para conservar su integridad, al menos virtualmente.              

domingo, 20 de abril de 2014

María Cano en Santa Rosa de Cabal




María Cano en Santa Rosa de Cabal

María Cano, llamada en su momento La Flor del Trabajo por la clase obrera colombiana, fue una de las mujeres que en el siglo XX se distinguió por su valor y temperamento en defensa de los trabajadores y los sectores menos favorecidos de la sociedad. En su rol de heroína de espíritu libertario y contestatario recorría todo el territorio nacional apoyando con sus elocuentes arengas los movimientos de obreros, artesanos y grupos independientes que  defendían las ideas socialistas y buscaban por medio de las huelgas la justicia social y la desarticulación del régimen colonial impuesto por las multinacionales del banano, el petróleo y las millonarias inversiones norteamericanas  rodeadas por el Estado Colombiano de leoninos privilegios y patente de corso para obrar como un ejército de ocupación. Su verbo encendido y apasionado movilizó las masas promoviendo la organización del pueblo, la formación de un partido de estirpe proletaria, la abolición de las leyes represivas, la libertad de los presos sociales , las prestaciones sociales y el reconocimiento por parte del gobierno del proyecto 888 propuesto por los grupos socialistas para dedicar ocho horas al trabajo, ocho a la educación y al esparcimiento y ocho al descanso, en una época donde la empresa extranjera acrecentaba sus riquezas con la explotación obrera, sometiéndolos a largas y extenuantes jornadas laborales,  obligándolos a aceptar como pago en especie rancias porciones de jamón traído de Estados Unidos, imponiendo el pago por medio de vales o bonos sólo negociables en los economatos o tiendas de las multinacionales que encarecían los víveres arbitrariamente, propiciando una sutil forma de esclavitud y dependencia pues el obrero para sobrevivir debía aceptar créditos de su patrón que crecían mes a mes.
Todo este escenario de sojuzgamiento y aleve atentado contra la dignidad humana generó la Masacre de las Bananeras y la lapidaria y expresiva frase proferida por el líder popular Jorge Eliécer Gaitán: “ El Estado Colombiano tiene la rodilla en tierra y la sumisión frente al gobierno norteamericano y esgrime el fusil amenazante ante la clase obrera”.






Por eso, la presencia de MARÍA CANO significaba para las autoridades un factor de agitación y perturbación; por lo tanto, los alcaldes reservaban a la combatida líder una celda y la amenaza de aplicarle la ley de Alta Policía, un riguroso y arbitrario código que sancionaba sin fórmula de juicio y sumariamente a quienes eran catalogados como “enemigos del orden establecido”.

La visita de MARÍA CANO a Santa Rosa se verificó en 1927 en medio de un tenso enfrentamiento entre el alcalde Alfredo Naranjo y el juez Civil del Circuito de apellido Restrepo, quien en actitud desafiante agitaba en el municipio las ideas socialistas que se habían propagado en el país después de la revolución rusa en 1917. El choque entre ambos funcionarios se desató cuando realizaban una visita de rutina a la cárcel y encontraron una obra del escritor José María Vargas Vila entre los efectos personales de uno de los detenidos. El referido autor, acusado de panfletario por sus enemigos, era entonces objeto de censura por parte de la Iglesia y sus obras eran perseguidas por el Estado, por su esencia irreverente e iconoclasta. Cuando el alcalde ordenó la incautación del libro, el juez Restrepo se opuso vehementemente, llamando “sayones fanáticos” al sector del clero que había satanizado la obra. Y así se inició el choque de trenes entre las esferas ejecutiva y judicial que encarnaba la polarización ideológica en la localidad, que en el fondo era un microcosmos del agitado proceso político del país. La rivalidad llegó a su clímax cuando el juez fue detenido por orden del alcalde, presuntamente porque se negó a entregar un revólver al ser requisado; el hecho se produjo mientras transcurría una manifestación donde Restrepo arengaba e incitaba al pueblo a defender sus derechos. Herido en su amor propio, el juez, una vez salió de la cárcel, envió también a la prisión al comandante de policía del municipio.


María Cano , una vez se dirigió a la clase obrera de Santa Rosa continuó su viaje hacia Pereira.


Mientras el enrarecido clima se acentuaba con el duelo entre actos administrativos y autos judiciales y mutuas acusaciones, MARÍA CANO llegó a Santa Rosa. La valerosa mujer, quien agitaba las banderas en defensa de su género y de los obreros en una época en que la mujer carecía de derechos políticos y civiles y dependía “del padre, si era soltera, del hermano mayor si era huérfana o del marido si era casada “como lo estipulaba el cavernario código de Manu, se dirigió a la clase trabajadora de Santa Rosa desde el tren, en la estación del ferrocarril, recibiendo la ovación y el reconocimiento a su valor en defensa de sus ideales.

MARÍA CANO continuó su recorrido hacia Pereira, patria chica de Ignacio Torres Giraldo, su amor y compañero de luchas, ideales y persecuciones; sólo lo acompañó una persona : el juez Restrepo, quien desafiante, rendía así tributo de admiración a la Flor del Trabajo.

Al regresar el Juez del Circuito a la ciudad fue recibido con la destitución de su cargo judicial.