inscribieron tu nombre entre su lista.
Pobre Mutis. Un cóndor atrevido
se aleja el colosal Rubén Darío.
del inmortal, incomparable arriero .
La furia del ofendido jayán se hizo sentir con la fuerza del parto de los montes; un arsenal de agravios e insultos a través del Cóndor estremecieron al juez, su familia y la sociedad de Santa Rosa; ni los procesos administrativos o judiciales pudieron detener las acres imprecaciones. La ciudad se convirtió en un tinglado cargado de tensión donde los ataques del Cóndor eran contestados en El Chapola", periódico editado por la élite para defender el honor de la familia Isaza. Un año antes de estallar la revolución rusa, en Santa Rosa se desataba un conflicto de clase, que culminó con Pedro Eduardo en la cárcel y precipitó además, la salida del doctor Félix Isaza y su familia para Manizales. "Lágrimas de sangre- decía en una de sus declaraciones, el ilustre juez- me ha costado este incidente".
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| Ser o no ser: he ahí el dilema. |
Ser o no ser he ahí el dilema. Los pueblos que luchan por conservar su identidad y sus raíces culturales, deben tener un cuenta, una frase, casi un axioma: NADIE PROTEGE Y CONSERVA LO QUE NO CONOCE. La experiencia nos enseña que aquellas comunidades indiferentes a la destrucción de su patrimonio arquitectónico, su biodiversidad y su patrimonio intangible empezaron por desconocer y mirar con desprecio lo propio: las casas típicas se asociaron con pobreza, los mitos y leyendas se relegaron a la trastienda o "al cuarto de reblujos" catalogándolas como historias ingenuas y ridículas de campesinos sin formación . El camino a la modernidad debía construirse sobre las ruinas de los pilares que sustentaban los valores y expresiones de los antepasados.
Pero hoy, hay un cambio de paradigma. La ONU a través de la Unesco, reconociendo la excepcionalidad de la Civilización Cafetera, forjada en esencia por la Colonización Antioqueña, la declaró como Patrimonio de la Humanidad, con el objetivo fundamental de proteger y evitar la extinción de los atributos del Paisaje Cafetero y aunque aún no ha habido un proyecto serio para preservarlos, es un valioso punto de partida para que todos los pueblos unidos por la diáspora antioqueña, creadora de civilización, progreso y dinamismo económico comiencen a visibilizar y valorar sus expresiones culturales.
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| Templo de Pantanillo en Abejorral: fantasía en piedra. |
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| Vivienda de Pantanillo en Abejorral: una herencia española reinterpretada con los materiales de la región. |
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| Pantanillo: aún hay vestigios representativos de las técnicas constructivas de la Colonización Antioqueña. |
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| Estará a tiempo el corregimiento de ser parte de la memoria histórica de los antioqueños y la cultura Paisa? |
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| Omar del Río, Esperanza Patiño, Norberto Gómez, Presidente SMP de Santa Rosa, su esposa Beatriz Osorio, Lucero Bustamante y el doctor Héctor Fabio Valencia , posan teniendo como fondo uno de los balcones floridos de Pantanillo. |
Autenticidad y belleza paisajística. Las nuevas realidades nos enseñan que cierto sector del turismo, nacional e internacional busca autenticidad y belleza natural; por eso, además del encanto de las ciudades lentas para quienes se mueven en el fragor, la insolidaridad y el nocivo smog de las grandes urbes, admiran su arquitectura regional de bahareque, en el caso de Abejorral, caracterizada por vivendas que aunque recibieron una herencia española, se reinventaron con los materiales del entorno como el barro, la paja, el cagajón y las maderas creando una técnica constructiva digna de admirar con aleros, para proteger el bahareque, grandes corredores con chambranas y adornados con una explosión de flores de múltiples colores, formas y aromas sembradas en una variopinta de macetas, de tarros de galletas, o recipientes de alambre o mimbre y hasta las viejas y desconchadas micas, una vez cumplían su misión, eran destinadas para albergar las margaritas, claveles y otras especies ornamentales; no en vano, se ha dicho que "somos más antioqueños, que un geranio en una bacinilla".
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| Casa de Abejorral. Técnica constructiva digna de admirar: aleros para proteger el bahareque sensible a la humedad, grandes corredores con chambranas , adornados con una explosión de flores con alucinantes colores, sembradas en macetas, tarros de galletas, recipientes en alambre y hasta en desconchadas micas, destinadas después de cumplir su misión, a albergar las margaritas, claveles y otras especies ornamentales. No en vano se ha dicho que "somos más antioqueños que un geranio en una bacinilla". |
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| Aparte de la herencia española las viviendas tienen elementos de la arquitectura Romana o Griega, como las columnas e influencia Árabe en los calados y biombos debido a la invasión mora a la península ibérica. España fue invadida por los Romanos quienes a su vez habían adoptado elementos de la cultura Griega, país que habían conquistado. |
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| Las casas eran grandes, con muchas habitaciones interiores conectadas en su mayoría por medio de puertas que les permitían a los padres acceder a los aposentos de sus numerosa prole. |
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| Abejorral: retazos de tradición. |
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| La Plaza de Abejorral se constituye como centro geométrico y espacio articulador de toda la vida ciudadana. |
Elemento fundamental de la autenticidad lo constituye el patrimonio intangible constituido por las leyendas y los mitos, es decir el Pensamiento Mágico; todas las culturas del mundo valoran su pensamiento mágico y en muchos casos son componentes de sus nacionalidades: qué es, si no , el Señor de los Anillos, Harry Potter, las hadas gnomos y otros endriagos que tienen una gran importancia en países caracterizados por su alto contenido nacional. Nuestras historias no son inferiores a las citadas, sólo que nuestra pobre sentido de autoestima , ha apostatado de ellas; pero si hurgamos en su esencia descubriremos verdaderos testimonios, como una fotografía, de la cosmogonía, valores, conjunto de creencias y hasta la malicia de nuestros pueblos en sus orígenes. Su valor sociológico es invaluable, como lo demostré en mi libro "historias y leyendas de Santa Rosa de Cabal .
Los símbolos de la comunidad por humilde que sean, constituyen un valor fundamental como aglutinantes sociales, no necesariamente deben ser monumentales como al Arco del Triunfo, La Torre Eiffel, ni el puente de Brooklin; sólo deben tener significado emocional para la población y además de proporcionar identidad, eventualmente jalonarían el turismo: En Bélgica, el Manneken Pis, es un ícono nacional promocionado como si midiera veinte metros, estuviera erigido en la plaza principal de Bruselas y simbolizara la conmemoración de un hecho trascendental en la historia del referido país; pero la realidad es muy diferente: mide un poco más de un metro, está en una calle estrecha y marginal y no representaba alguna gesta épica de Bélgica: solamente el hijo del Rey se perdió un día y lo encontraron allí orinando y en le lugar donde el delfín irrigó su jugo de riñón, levantaron la pequeña estatua del niño "haciendo pis"
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| Portada y veraneras |
Dentro de los grandes errores de los pueblos está la de destruir o cambiar sus símbolos, dizque por ser "obsoletos o anacrónicos", "porque son feos" o debemos ingresar a la modernidad. Europa piensa de otra manera: en la segunda guerra mundial, cuando Hitler arrasaba sin piedad países enteros, basaba su terrorífica estrategia de menosprecio total por la vida humana, en destruir los símbolos de los pueblos, borrando con saña los monumentos con significado emocional para la comunidad invadida disminuiría su capacidad de lucha, de resiliencia y serían presa fácil del tirano. Pero en medio del dolor causado por el bárbaro teutón, los pueblos guardaban, antes de la invasión, los planos de los monumentos, plazas,, los diseños de sus estatuas y obeliscos y en general todo lo que en su momento identificaba a la población y mantenía en sintonía espiritual a las nuevas generaciones con aquellos que los antecedieron. Una vez el sátrapa era expulsado, afortunadamente las bayonetas no se hicieron para sentarse en ellas, volvían a reconstruir sus símbolos y monumentos, con las mismas características que tenían inicialmente: si eran "feos", los dejaban "feos" y aún si tenían errores arquitectónicos los volvían a erigir con las imperfecciones originales.
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| Los Chorritos. Balneario natural de Abejorral. |
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| Grato almuerzo campestre ofrecido a los visitantes por por parte de la SMP de Abejorral en los Chorritos. |
La belleza paisajística es otra de los atributos valiosos de nuestra cultura: La biodiversidad atrae al visitante extranjero. Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras creyeron encontrar el paraíso terrenal: "pájaros del tamaño de un dedo meñique"(colibrí), "bambús, del tamaño de la pata de un elefante" (la guadua), aves de múltiples colores, cuyos trinos desbordaban los estrechos límites del pentagrama, imágenes surrealistas de árboles que caminaban (árboles con raíces aéreas que van dando la sensación de avanzar sobre el suelo), arañas que se blindaban en el interior de una burbuja y se sumergían en el fondo de un calmado estanque, "brujas de los montes", que para reinventarse, expelían nauseabundos y putrefactos olores atrayendo multitud de insectos atrapándolos en su interior desplegando una sutil trampa imposible de vencer. Las etéreas y aladas criaturas en su afán por escapar quedaban impregnados del polen emanado de la planta, pero al amanecer, abría de nuevo su cáliz liberando a los exhaustos insectos que ya en libertad iban polinizando el bosque como sembradores alados con el germen de la bruja de los montes. Nuestro surrealista bosque nativo en extinción , también alberga marsupiales como la chucha, término por lo demás despectivo y catalogada como perjudicial, pero para los Aztecas era un animal sagrado, pues observaban que cuando era asediada y acorralada por el hombre y los depredadores, caía como fulminada por un rayo y en el acto empezaba a exhalar un hedor de cadáver descompuesto, imposible de tolerar, espantando a sus perseguidores, quienes desistían, por sustracción de materia, de la cacería; pero una vez sola, revivía y se marchaba a ocupar el lugar bajo el sol que el hombre le negaba.El bosque nativo liberaba su biomasa (follaje y troncos) convirtiendo el suelo en una fértil matriz que fecundaba las semillas dispersadas por monos aulladores o perezosos, insectos , mariposas y hasta el mismo viento,, propiciando el fluir cíclico natural, del eterno retorno, mientras el equipo de demolición de la naturaleza encarnado por bacterias , microorganismos y hormigas atomizaban los añejos troncos vencidos por el tiempo enriqueciendo adicionalmente el feraz útero de la Pacha Mama.
Una vez llegó la rubiácea como un maná vegetal a nuestra región, los cafetales convivían con los remanentes del bosque nativo a manera de sombrío y aunque en menor escala seguía ocurriendo la misma dinámica de los bosques nativos: el sombrío a la vez servía de nicho ecológico para la flora y la fauna y además fungía como control biológico para librar al café de las múltiples plagas que lo azotaban, generando un producto orgánico libre de tóxicos y pesticidas; pero la pobre soberanía que el país he tenido a través de la historia, nos ha convertido en juguete de las potencias extranjeras y en la década del setenta, se tumba el sombrío del café y desaparecen historias, mitos, el pensamiento mágico, la cultura de siembra de acuerdo con los ritmos de la luna y se destruye el hábitat mágico de alucinantes mariposas, insectos, marsupiales, roedores, primates, árboles frutales, maderables y cientos de especies como guamos y la cañofístula,( tenía para los piratas del caribe el mismo valor de sus tesoros porque combatía las enfermedades tropicales) , para dar paso a la comercialización de los venenos y fungicidas del extranjero y establecer una dependencia tecnológica y económica de las potencias. Hoy hay sectores que intentan restablecer la biodiversidad en ,los cafetales por que los exigentes consumidores de la bebida, exigen tomar CAFÉ CON SONIDO DE TRINOS DE PÁJAROS.
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| El bosque nativo que hay que proteger. |
Hoy la globalización y los privilegios otorgados al capital golondrina o foráneo, amenaza con extinguir los vestigios de la historia como caminos y viviendas autóctonas y los últimos relictos boscosos, fábricas de agua y hábitat de una flora y fauna alucinante y surrealista, cambiando el entorno por bosques plantados, "bosques silenciosos", "desiertos verdes", sin flores , ni vida, tal vez, si no se adquiere conciencia del problema y el `poder local no protege su patrimonio de decisiones emanadas del sector central por funcionarios ajenos a la región y sin arraigo alguno , no pasará mucho tiempo sin que los íconos naturales se transformen: el koala, reemplace al mono aullador como símbolo o la antena parabólica o paradiabólica releve a la palma de cera, como árbol nacional.
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| Antiguo cementerio de Abejorral: "Estamos atados a esta tierra, por el mecer de las cunas y la inmovilidad de los sepulcros" |
Quise dejar expuesto algunos de los razonamientos que efectuamos en La Ciudad de los Cien Caballeros", Abejorral, en la grata reunión que tuvimos en la Fundación Arcos con la amable asistencia del señor alcalde de la ciudad, los honorables concejales , los integrantes de la Sociedad de Mejoras Públicas y la participación de la ciudadanía quienes con espíritu cívico acudieron para debatir la manera como el patrimonio cultural, arquitectónico y natural se logra preservar y en un futuro no muy lejano la ciudad esté inmersa en el circuito turístico de ciudades que le brindan a propios y extraños, la calma de una ciudad apacible, la autenticidad y la belleza paisajística.
Es esta la oportunidad para decir que Abejorral tiene todos los atributos para ocupar un sitial privilegiado entre las ciudades representativas del paisaje cultural cafetero, reconocido por la ONU como Patrimonio de la Humanidad y agradecer a todas las personas que hicieron grata nuestra estadía en la Ciudad de los Cien Caballeros, ciudad que no conocíamos , pero cuyos fuertes lazos ancestrales nos hicieron sentir orgullosos de pertenecer a la gesta de la Colonización Antioqueña. Gracias a los amigos sinceros que nos extendieron su mano franca.