domingo, 10 de junio de 2012


EL CAMINO DEL PRIVILEGIO. LA RUTA POR DONDE ENTRÓ LA CIVILIZACIÓN CAFETERA.

El gran historiador Gustavo Arboleda, en su magna obra Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo Departamento del Cauca, sólo le dedica a Félix de la Abadía unas pocas palabras: “Cartagüeño de la postrer centuria, benefactor de su ciudad natal, de Pereira, Santa Rosa y San Francisco (Chinchiná). Murió por 1.890.” Estas líneas, breves y genéricas, no alcanzan a dimensionar la trascendencia del visionario empresario, quien asociado con los distritos de Santa Rosa y Villamaría, construyeron el Camino del Privilegio, considerada la vía más importante del Estado Soberano del Cauca, que integró a Antioquia con el Cauca a partir de 1.856, hasta entonces separados por casi infranqueables barreras naturales e irreconciliables diferencias ideológicas.

Esta vía dulcificó la agreste y salvaje frontera entre las citadas entidades territoriales, por ella trasegó la recua pregonera del progreso; se oyó el grito estentóreo del arriero, incitando a sus mulas “ a trabajar pa que otros coman”; cruzó también Tomás Cipriano de Mosquera con todo un contingente bélico hacia Manizales, donde en agosto de 1.860 libró un fiero combate con las fuerzas antioqueñas, que terminó con un tratado de paz, desconocido luego por el presidente de la Confederación Granadina y se constituyó en LA RUTA POR DONDE ENTRÓ LA CIVILIZACIÓN CAFETERA.

Alla alla !!

Las historias de Santa Rosa de Cabal, Villamaría Chinchiná, Pereira, Dosquebradas y Cartago están ligadas al CAMINO DEL PRIVILEGIO.

EN EL PRINCIPIO, NO FUE EL VERBO; FUE EL CAMINO. El 13 de octubre de 1.844, siguiendo el conducto regular de la época para publicar los actos administrativos del gobierno, se dio lectura en el lugar que hoy ocupa la ciudad de Santa Rosa al decreto expedido por el Presidente Pedro Alcántara Herrán, que autorizaba la fundación de un sitio llamado Cabal, ubicada en la Nueva Granada, Provincia del Cauca, Cantón de Cartago. El decreto citado tomado como acta de fundación, concedía doce mil fanegadas de tierras baldías para la formación de la nueva población en inmediaciones del río San Eugenio y establecía las condiciones para acceder al referido derecho; además de otorgar a cada colono 60 fanegadas de tierra como posesión de campo y un predio en la parte urbana para erigir la respectiva vivienda, hacía en su artículo 7 una perentoria exigencia:” que la población quede en un punto por donde debe pasar el camino principal que ha de poner en comunicación directa los cantones de Salamina en Antioquia y Cartago en la provincia del Cauca.”

 A cada colono se le entregaba un predio en lo que seria la parte urbana y una posesion en la montaña para cultivar.

Muy pronto aumentó la corriente migratoria y al agotarse la concesión otorgada inicialmente, los colonos solicitaron nuevas tierras; como ya se proyectaba la construcción del camino que uniría a Antioquia y el Cauca, el gobierno accedió a entregar 12.000 fanegadas más en 1.849, reconociendo las ventajas que para el comercio y el progreso de la región tenía el rápido desarrollo de la población de Cabal. El trato preferencial que el estado tuvo hacia Santa Rosa durante los albores de su fundación, se ratificó cuando la Convención que en Rionegro expedía la Constitución Federal de 1.863 le otorgó 24.000 hectáreas más, convirtiéndola en la población que más tierras recibió en Colombia en el siglo XIX.

A trabajar mulas pa que otros coman.

EL TRABAJO, UNA RELIGIÓN. Con un pueblo por construir y una indómita naturaleza por doblegar, el espíritu de la época le daba al trabajo categoría de religión. El vago era considerado un elemento nocivo que propiciaba la desintegración de la comunidad y el estado erradicaba el mal de raíz, tramitando un proceso breve y sumario que culminaba con la expulsión y la obligación perentoria de ir a poblar sitios más inhóspitos y distantes.
Una vez entregados los predios a los colonos, los aportes del estado prácticamente terminaban; el capítulo siguiente debía correr exclusivamente por cuenta de los habitantes de la naciente aldea quienes organizados comunitariamente, debían construir con sus propias manos el patrimonio público siguiendo rigurosas directrices legales.


Una vez llegaba el colono, firmaba un documento de avecindamiento comprometiéndose a aceptar “las cargas” impuestas, entre ellas el de cumplir con el Trabajo Personal Subsidiario. Esta institución fue prácticamente el buril que esculpió y moldeó el alma de la población, pues dividía a los habitantes en categorías, quienes debían trabajar en las obras públicas de acuerdo con su capacidad económica. Aunque la clasificación varió muchas veces, al final del siglo XIX existían cuatro que debían trabajar así: la primera laboraba cuatro días; la segunda tres; la tercera dos y la cuarta integrada por los más pobres, sólo estaba obligada a trabajar un día al año en la construcción y mantenimiento de caminos, cementerio, escuela u otras obras. Al principio todos los habitantes de la población cumplían su compromiso personalmente, en 1.855, por  ejemplo nadie canceló en dinero su obligación,  perfilando una comunidad cohesionada, solidaria e igualitaria; pero con el transcurso del tiempo se dieron modificaciones que permitieron a quienes tuvieran capacidad económica, cancelar en dinero o enviar reemplazos y ya en 1.884 todas las categorías debían cancelar en dinero, quedando a los más pobres la opción de pagar o trabajar. Se estratificaba así la población.
Puente actual de Santa Ana, similar al construido en 1852 sobre el rio Otun.  A desafiado el tiempo, pero no el abandono oficial, pues se encuentra en peligro inminente de desaparecer.


El histórico puente de Santa Ana, monumento de la Colonización Antioqueña, por fortuna recuperado por la actual administración de Santa Rosa de Cabal. 


ESPÍRITU EMPRESARIAL. Siguiendo el determinismo histórico planteado en el acta de fundación y conscientes que el progreso se nutre con la savia que corre por las vías de comunicación, los santarrosanos  dirigieron al Jefe Político del Cantón de Cartago el 19 de agosto de 1.850, una propuesta para construir el camino que debía unir al Cauca con Antioquia; sin embargo, el ofrecimiento fue rechazado por el gobernador de la Provincia del Cauca en el mes de septiembre: “…1º. no se acepta la propuesta porque el gobierno ni la Cámara Provincial se han ofrecido a dar diez mil pesos en dinero al que abra el camino.2º. por que el privilegio sólo se concede al empresario o empresarios que lo abran a su costa indemnizándolos con los derechos de peaje que cobrarán durante veinte años y diez mil fanegadas de tierras baldías.3º. por que lejos de ofrecer seguridades los que representan, las exigen y 4º. En fin, porque acaba de concederse el privilegio al señor Jerónimo del Castillo en virtud de la propuesta ventajosa que ha hecho.”


Pero la capacidad de lucha de la reciente población asentada en “un suave declive en forma de abanico”, persistió en su empeño de obtener las rentas necesarias para garantizar la educación a sus niños y en general mejorar la calidad de vida; en 1.852 setenta y siete santarrosanos, liderados por el legendario sacerdote José Ramón Durán de Cázarez y entre los que se encontraban entre otros, Vicente Suárez, Benito Buriticá, Saturnino Portocarrero, Vicente Vásquezy Martín López construyeron a pulso un puente sobre el río Otún “ de madera fina labrada, barandas y techo de paja” y tan sólido como la fe que tenían sus artífices en el porvenir, poniendo la primera piedra que culminaría después con la construcción del viaducto César Gaviria Trujillo, convertido con el puente helicoidal en la joya de la corona de la infraestructura vial del departamento. El paso de viajeros y mercancías por el citado puente fue gravado con un impuesto de pontazgo cuyo producido se invertía en cancelarle el sueldo al maestro llamado entonces, preceptor, dejando así la semilla que más tarde germinaría y propiciaría una de las fortalezas de la ciudad de hoy: la educación.

Guillermo Aníbal Gartner y Norberto Gómez, en el recorrido realizado con el autor del presente artículo por la trascendental vía.

Jaime Fernández B., autor del presente artículo durante el recorrido por el Camino.


Durante el siglo XIX el puente sufrió  las contingencias de la naturaleza  y de los frecuentes conflictos bélicos; en 1.861, las fuerzas de Tomás Cipriano de Mosquera lo derribaron para cubrir su retirada hacia el sur del Cauca y en 1.876, las fuerzas del gobierno nacional hicieron lo mismo, reconociendo más tarde una indemnización de ochocientos pesos, que no nunca se pagó a pesar de los perjuicios invocados por la población, pues cada que se debía reconstruir la obra tenían que dejar de cancelarle el sueldo al maestro durante tres meses por lo menos, generando la interrupción de clases, pues a pesar del apostolado y el compromiso existente entonces, el maestro debía buscar en las labores del campo lo necesario para subsistir.

 
EL QUE MANDA, MANDA, AUNQUE MANDE MAL. Parecía que a pesar de las hostiles circunstancias, los santarrosanos eran dueño de su destino, dejaron por dejar su huella digital en obras que además de impulsar el progreso, les generaron ingresos adicionales para atenuar las difíciles condiciones en que vivían; pero en 1.856, antes de la construcción del Camino Real, el gobierno del Cauca, mediante una ordenanza calificada como“ bárbara” por el alcalde de la época, les arrebató los ingresos que percibían por el paso de viajeros por el Río  Otún, construido años atrás. Las cartas a las autoridades caucanas que aún leídas con las perspectivas del tiempo, transmiten la indignación del mandatario local por el despojo:

 “DESPUÉS DE EFECTUAR GRANDES SACRIFICIOS PARA CONSTRUIR EL PUENTE, APARECE UNA BÁRBARA DISPOSICIÓN Y NOS ARREBATA LOS BENEFICIOS OBTENIDOS CON JUSTICIA, COMO APARECIERON LAS PREVENCIONES DE FERNANDO VII, MANDANDO A CONSIGNAR EN LA CAJA PARA GASTOS DE LA CORONA LOS MENGUADOS DINEROS DE LOS HUMILLADOS AMERICANOS…”. Todo reclamo fue inútil, al final se expide un “úcase”, digno del peor de los zares: “Procédase a rematar el impuesto de pontazgo sobre el río Otún y remítase al tesoro de la provincia el recaudo”. El lúgubre incidente termina con el eco de las palabras del mandatario local:

” OBEDECEREMOS PORQUE ESTE PUEBLO OBEDECE SIEMPRE LAS LEYES EMITIDAS POR EL GOBIERNO LEGÍTIMO, AUNQUE ALGUNAS LLEGUEN A  SER TAN DESPÓTICAS Y MALAS COMO LAS QUE DICTABA CONTRA NUESTROS PADRES EL REY DE ESPAÑA” El que manda, manda; aunque mande mal, dirían nuestros antepasados. Dura lex, sed lex (dura es la ley, pero es la ley) dirían los enérgicos e insensibles gobernantes de antaño.


LOS SANTARROSANOS LE APUESTAN AL PROGRESO: EL CAMINO DEL PRIVILEGIO. No obstante, la indignación desapareció cuando en 1.856 se  convirtieron con el distrito de Villamaría en socios de Félix de la Abadía en el consorcio Abadía y Compañía Limitada, histórica empresa encargada de abrir y conservar el camino que comunicó a Antioquia con el Cauca, incidiendo así radicalmente en el génesis de la Civilización Cafetera.

Felix del Abadia, el visionario empresario de cartago, director de la sociedad Abadia y compañia limitada.


El camino entre el Alto del Yarumo y San Julián.


La ordenanza número 32 del 6 de noviembre de 1.855 , le otorgó a Félix de la Abadía, el privilegio de construir un camino que uniría al Cauca con Antioquia; como retribución tenía el privilegio de usufructuar un peaje por más de cincuenta años; el empresario invitó a participar en la empresa a los distritos de Villamaría y Cabal y en 1.856 se materializó por escritura pública la referida asociación, De la Abadía, construyó el tramo entre Cartago y la quebrada de Letras; Santa Rosa desde este afluente hasta la cuchilla de Santa Bárbara, más o menos y los habitantes de La aldea de María terminaron la vía empleando también el Trabajo personal Subsidiario. El valor del peaje se repartía por terceras partes entre los socios y tanto tanto Rosa como Villamaría lo invirtieron en educación. Es de anota que el empresario recibió además 1.500 hectáreas de tierras baldías al concluir la obra.

Historico puente en Villamaria, donde se firmo el tratado de la esponsion, estaba en la ruta del camino del Previlegio.   Tambien desapareció.

Imagen moldeada en el barranco que plasma con gran realismo una escena de arriería en el mismo sitio que pasaba el camino por la vereda de Guacas.

Obra que representa al Verraco de Guacas, quien ufanándose de conocer todos los secretos de la esgrima y el arte de manejar el machete, desafiaba a los viajeros que transitaban por el camino. 


El camino salía de Manizales, bajaba al histórico puente construido en 1.858, donde en 1.860 se efectúo el tratado de La Esponsión el 29 de agosto de 1.860 firmado entre Tomás Cipriano de Mosquera y las fuerzas de Antioquia, pasaba por Villamaría bajaba a la quebrada de La Diana , el Alto del Portón, La Floresta, El Arroyo y La María, cruzaba el río Chinchiná cerca de Llanitos, luego Java, Aguabonita, Alto del Zarzo, La Siria, Alto del Naranjo, bajando de nuevo al río Chinchiná y cruzarlo para seguir por la cuchilla de San Julián, hasta el Alto del Yarumo, ya en el actual territorio de Santa Rosa. Bajaba por Santa Bárbara, cruzaba el Campoalegre, subía a Guacas y de allí a la quebrada de Italia ( hoy conocida con el triste y pestilente nombre de quebrada del boyo, que marca nuestra actual incuria y poco respeto por las maravillas de la naturaleza), entraba al distrito de Santa Rosa por la Calle Real,( hoy carrera 14), cruzaba en dirección a La Quiebra y subía por una empinada senda hasta el Alto del Oso, hoy territorio de la Ciudad de Dosquebradas. Un denso manto de  bruma cubría la cenagosa trocha en que se convertía este tramo, obligando a viajeros y arrieros a hacer gala de su ciclópea fortaleza y sacar su más punzante repertorio de blasfemias, maldiciones y madrazos para avivar la recua y evitar que el barro devorara bestias y cargas; por esas paradojas de la historia, el tiempo sublimizó el soez grito de batalla del arriero y hoy existe allí el hermoso Santuario de La Virgen en su advocación de Nuestra Señora de la Pureza, visitado por creyentes y peregrinos en busca de paz interior. Luego se precipitaba hacia el río San José pasando muy cerca de los petroglifos indígenas que existen en LA MARCADA, en el lecho del citado río hasta llegar a Cartago pasando por Cerritos.

Hermoso paisaje a la vera del camino, en inmediaciones del alto del Yarumo.


Antigua fonda construida a la vera del Camino del Privilegio en Guacas, restaurada por el empresario Fabián Ardila , quien para preservar la memoria histórica de nuestra región construyó el parque recreacional El verraco y las esculturas que lo circundan realizadas por el artista Alejandro Ramírez. La referida vivienda materializa el lenguaje arquitectónico de la colonización en su más compleja y monumental dimensión.


La fonda de Guacas, monumento de la Colonización tiene un valor agregado: las pinturas de tipo costumbrista pintadas por el consagrado artista popular ELMER.



Escena campesina pintada por ELMER en la casa de Guacas, monumento histórico.


Arrieros somos y en el camino nos encontramos, otra de ls pinturas de ELMER en Guacas.



"A trabajar mulas, pa que otros coman" pintura que adorna la casa de Guacas y registra escenas propias del Camino del Privilegio construido por los santarrosanos y los habitantes de Villamaría a partir de 1856.

El carriel de nutria, símbolo del colono antioqueño, significativa pintura realizada por el referido artista popular en la casa de Guacas. 


PRUEBA DE FUEGO. En 1.859, Ramón Rubiano, presidente de la provincia del Quindío, entidad territorial con capital en Cartago y perteneciente al Estado del Cauca, suspendió el cobro del peaje acusando a la sociedad de incumplir con los compromisos del contrato, pues los viajeros reprochaban la falta de  puente sobre el río La Vieja, la inexistencia de suficientes tambos en la ruta; la  carencia de puentes sobre los ríos Campoalegre, Campoalegrito, las quebradas de Italia y San Julián; la falta de anchura mínima exigida en el contrato equivalente a 20 metros y 5 en los sitios susceptibles de hacer banqueos  y para colmo de males, una borrasca había arrasado el puente sobre el río San Eugenio. Félix de la Abadía inició con sus socios una tesonera batalla legal; nombró como abogado a Guillermo Pereira Gamba, solicitó al distrito de Santa Rosa a reconstruir el río San Eugenio, construir los tambos faltantes cada cuatro leguas capaces de alojar 12 personas y treinta cargas y recuperar los pasos críticos especialmente en el Alto del Oso; además instó a los socios para oficiar a la gobernación del Cauca para solicitando la revocación de  la suspensión y no escatimar esfuerzos, evitando que la empresa fuera a fracasar. Con amargura le escribía al alcalde de Santa Rosa:


YA VERÁ USTED SEÑOR ALCALDE QUE DESPUÉS DE QUE HEMOS HECHO LOS MÁS GRANDES SACRIFICIOS PARA COMPLETAR UNA OBRA , QUE CON ORGULLO PUEDO DECIR QUE PASARÁN MUCHOS AÑOS, SIN QUE HAYA OTRO EMPRESARIOS QUE COMO YO VENZA TODOS LOS ESPACIOS QUE SE LE PRESENTAN PARA REALIZARLA, NO HA FALTADO UN GOBERNADOR QUE LEJOS DE DARME PROTECCIÓN, COMO SI LO HAN HECHO SUS ANTECESORES, QUIERE CON UNA SÓLA PLUMADA  DESTRUIR EL CANAL QUE HACE MUCHOS AÑOS ESTABA INDICADO POR EL ETERNO COMO EL VEHÍCULO QUE HABÍA DE CONDUCIR  A NUESTRO SUELO LAS RIQUEZAS DE ANTIOQUIA Y QUE NO FALTABA OTRA COSA QUE UN FÉLIX DE LA ABADÍA PARA EJECUTARLA; PERO TODO ES POSIBLE , SEÑOR ALCALDE, EN ESTA SOCIEDAD EN DONDE POR DESGRACIA NO SE ESTUDIA A LOS HOMBRES, Y EN DONDE SE IGUALA, TANTO AL QUE HACE UN BIÉN COMO AL QUE HACE UN MAL.”


El Cabildo de Santa Rosa, siguiendo las directrices trazadas por el empresario, autorizó al alcalde para tomar un empréstito de mil pesos fuertes, con un interés de uno y medio por cuento mensual, pagaderos con las primeras rentas recaudadas cuando el peaje se normalizara, para construir el puente y hacer las obras requeridas. Durante tres meses el sueldo del maestro fue suspendido pues, sin peaje,  los esfuerzos fiscales se orientaron a mejorar el estado del camino.

San Julian, historica fraccion de Villa Maria por donde cruzaba el camino.

En San Julián, vereda de Villamaría, el camino gira buscando el río Claro y LLanitos antes de llegar a la antigua "aldea de Maná"


En agosto, de 1.859 la Gobernación del Estado del Cauca, en cabeza de Tomás Cipriano de Mosquera falla a favor de Félix de la Abadía y sus socios, desautorizando la suspensión efectuada por Ramón Rubiano; el funcionario, según la sentencia, obró irregularmente “al   remitirla erradamente al procurador, sin seguir el conducto regular que era dar cuenta a la gobernación, pues por su gravedad, podría acarrear perjuicios al Estado del Cauca”. Terminaba así el extenuante y tenso conflicto jurídico.
GARROTE Y ZANAHORIA. De la Abadía continuó como director de la histórica empresa, halagando a sus socios cuando las condiciones del camino eran óptimas o amenazando con abandonar su liderazgo; así lo expresaba en octubre de 1859 al alcalde de Santa Rosa, cuando las continuas quejas de los viajeros por el mal estado del camino lo abrumaban:

 “ PRINCIPIAN DE NUEVO LAS MOLESTIAS RESPECTOS AL MAL ESTADO EN QUE SE ENCUENTRA EL CAMINO DESE EL OTÚN A CHINCHINÁ (VILLAMARÍA) Y COMO A MÍ SE ME HA AGOTADO YA EL SUFRIMIENTO POR NO HABERME CUMPLIDO MIS CONSOCIOS, ESTOY DISPUESTO A NO LLEVAR POR MÁS TIEMPO SOBRE MIS HOMBROS ÉSTA PESADA CARGA, AUN QUE SI BIEN ES CIERTO QUE LOS PERJUICIOS QUE YO HE SUFRIDO Y SUFRO ES POR MIS CONSOCIOS, LOS DISTRITOS DE CHINCHINÁ ( HOY VILLAMARÍA) Y EL DE SU MANDO, QUIERO EVITAR MOLESTIAS PORQUE AMO MI TRANQUILIDAD Y ESTE ES EL ÚNICO BIEN QUE APETEZCO, SUPLICO A USTED SEÑOR ALCALDE SE SIRVA PONER EN CONOCIMIENTO DE LA CORPORACIÓN MUNICIPAL QUE SERÁ ÉSTA LA ÚLTIMA VEZ QUE LE LLAMO AL CUMPLIMIENTO DEL CONTRATO QUE TIENE CELEBRADO CONMIGO, PUES POR MI PARTE ESTOY RESUELTO QUE AUNQUE SE PIERDA MI CAPITAL Y MIS SUFRIMIENTOS CON TAL DE SALVAR MI REPOSO. TAMBIÉN ESCRIBO EN LOS MISMOS TÉRMINOS AL SEÑOR ALCALDE DEL DISTRITO DE CHINCHINÁ (VILLAMARÍA).”

Puerta de Golpe cerca de San Julian.

Así con mano firme, Félix de la Abadía mantuvo su empresa en marcha, superando los conflictos civiles de 1.859-1.862; 1.876, 1.885 y  su magna obra lo sobrevivió pues superó la tenebrosa guerra de los Mil Días, cuando ya había desaparecido el visionario cartagueño, lo mismo que sus dos hijos y la parte de los derechos en la Sociedad los poseía su viuda, doña María Josefa Durán.
Para sortear los numerosos escollos hizo gala de sutiles y efectivos recursos políticos al mejor estilo de Fouché: mantuvo muy buenas relaciones con Tomás Cipriano de Mosquera y por consiguiente con el Régimen Radical y cuando desapareció el Federalismo, ocupó, defendiendo los postulados de Rafael Núñez y la Regeneración, la Jefatura Municipal del Quindío con capital en Cartago, a partir de enero de 1.886. Intervino  con severidad cuando los socios tomaban alguna decisión que consideraba nociva para los intereses de la empresa; así ocurrió cuando  Santa Rosa remató, como hacía con los impuestos de degüello y consumo, los derechos del peaje, subrogándolos en un particular. Al ver que se alteraba el principio de “intuita persona” y se socavaba la a asociación,  amenazó con adquirir todos los derechos invocando su carácter de socio preferencial, obligando a las autoridades de Santa Rosa a anular la concesión al particular. Su mano de hierro en guante se seda, se puso de presente en muchos otros episodios, como cuando en los albores de la fundación de Pereira exoneró a sus habitantes del cobro de los derechos de peaje e instó a Santa Rosa para que hiciera lo mismo, solicitud que se acogió con verdadero entusiasmo.

 En 1.882 exhibía su faz autoritaria reteniendo por más de tres meses los ingresos que le correspondían a Santa Rosa porque el camino carecía del mantenimiento adecuado haciendo eco las repetidas quejas de los viajeros respecto a los pasos críticos, especialmente en el Alto del Oso.

Pueblo de la Colonizacion Antioqueña.

En 1.890 con el pretexto de evitar el fraude en contra de la Sociedad, ordenó la construcción de una puerta a la entrada del puente sobre el río San Eugenio, donde en esa época ya se pagaba peaje y obligó a cerrarla después de las siete de la noche, suscitando la protesta de viajeros y vecinos. El Concejo dio una contraorden invocando el peligro potencial que significaba la medida para los enfermos urgidos de asistencia médica; sin embargo, el Prefecto del Quindío por medio de otro “úcase” respaldó a Félix de la Abadía y la puerta se cerró de noche como cualquier propiedad privada.

Alto del Oso, en Dosquebradas, "donde los madrazos del Arriero se sublimizaron en un santuario religiso"

DOSQUEBRADAS ES ANEXADA AL DISTRITO DE PEREIRA. El Estado del Cauca se dividía en entidades territoriales llamados municipios a cargo de un Jefe Municipal entre ellos Santander, Palmira, Cali, Buenaventura, Buga, Tuluá, Toro y Quindío. La Municipalidad del Quindío tenía por capital a Cartago y en 1.880, este ente, mediante la ordenanza número 5, anexa la fracción de Dosquebradas a la Villa de Pereira, circunstancia que afectó a la sociedad beneficiaria  del Camino del Privilegio, pues Santa Rosa era uno de sus socios y como tal  se encargaba de la tercera parte de su mantenimiento,  gracias al Trabajo Personal Subsidiario de sus habitantes. La segregación le significaba  a la referida población la pérdida del vasto territorio, de la disminución del peaje y un significativo número de habitantes, limitando las posibilidades de ofrecerles a los viajeros una vía en buen estado.

Hermosa casa tipica, ubicada en el ramal que comunicaba el camino desde "guacas" con Chinchina.

Pero Félix de la Abadía en 1.882, cuando ya había sido nombrado presidente de la Municipalidad del Quindío y sin diferenciar intereses públicos de sus intereses privados anuncia en una carta escrita en enero que había intercedido para que Dosquebradas se adscribiera de nuevo a Santa Rosa de C.: .” Hoy es ley una ordenanza que confeccioné ensanchando los límites del distrito el aumento de los vecinos para atender con estos jornales a la conservación del camino ; los productos de éste quedan  a favor de la Instrucción Pública. Los padres de familia pueden ver el fruto de sus esfuerzos. En calidad de representante de Santa Rosa pude conseguir que por ley del Municipio que una ordenanza ensanchara de nuevo los límites teniendo en cuenta la Legislatura la necesidad de los brazos del pueblo para atender con estos jornales  a la conservación del camino y que los productos sean invertidos en la educación primaria de ambos sexos…” Agrega además, que para indemnizar a Santa Rosa por los terrenos que le anexaron a la aldea de María y le segregaron para fundar a San Francisco (Chinchiná ), La legislatura había seleccionado un terreno en Combia con una cabida igual al de San Francisco y poblaciones cercanas.    

VARIANTE EL RODEO, DOSQUEBRADAS Y FRAILES. A partir de 1.888, la clase dirigente de Santa Rosa comienza a implementar una serie de obras y de actos administrativos tendientes a mejorar la calidad de vida de sus habitantes: inició la construcción de la primera parte del acueducto público; de acuerdo con una idea del señor Luis María Arango, se expidió un acuerdo para rematar al mejor postor los ejidos, es decir el terreno de la parte urbana que no había sido adjudicado y se encontraban invadidos e improductivos y se toma por los cuernos el eterno problema del paso crítico por el Alto del Oso, construyendo una variante a Pereira.

Recorrido efectuado por el Autor del articulo y un grupo de investigadores, por el camino en inmediaciones del alto del Oso.   En primer plano el Licenciado Jaime Ochoa, secretario de la Academia Pereirana de Historia.

Esta variante se construyó por los santarrosanos empleando el Trabajo Personal Subsidiario y demandó gastos que obligaron a suspender la construcción del acueducto y el pago al maestro, pues también hubo que construir un nuevo puente sobre el río Otún variando el punto que desde 1.852 había ocupado; simultáneamente se hacía otra variante modificando el ramal que hasta entonces comunicaba al camino con Chinchiná.

El alcalde de la ciudad nombró una comisión para recoger en Pereira “ mandas” para financiar parte del puente y la variante se trazó desde el puente sobre el San Eugenio, subía al Rodeo y bajaba a los “Llanos de Dosquebradas”, casi por donde hoy se erigen los pilotes que soportan el Puente Helicoidal que desmitificaron la legendaria Falla de Romeral, cruzaba la hoy Ciudad Industrial y terminaba en Frailes en el sitio denominado El Recreo.

Carriquí de montaña, hermosa ave que todavia se encuentra en el entorno del camino.

A SANTA ROSA O AL CHARCO. Aunque quedó superado el escollo del Alto del Oso con la realización de la variante, el paso entre La Popa y La Romelia por Dosquebradas en época de invierno era toda una odisea, pues el tramo se convertía en un  lodazal de difícil paso; por eso arrieros y transeúntes que se atrevían a cruzar por la anegada zona expresaban la incertidumbre del viaje diciendo “A Santa Rosa o al charco”; salían avante y llegaban a la Villa de Fermín López o quedaban anclados en el lodo. Luego la expresión se empleó en todo el país para indicar el riesgo que lleva implícito una decisión.
Para dar una idea de la importancia para Santa Rosa de los ingresos por concepto de su participación en la sociedad con de la Abadía, relacionamos a continuación las rentas del municipio proyectadas para el año de 1.887: peaje mil pesos, degüello de ganado mayor ochenta pesos, menor ochocientos, contribución cincuenta, billares ochenta, tiendas de mercancías veintiséis pesos, tiendas mestizas diez, galleras veinticuatro, tendales cinco, consumo diez, multas treinta, rifas diez, espectáculos públicos cuatro, regostro de marcas, pesas y medidas dos pesos.  

Santa Rosa de Cabal, uno de los distritos que hacian parte de la sociadad que construyo el camino.

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. Santa Rosa fue la población que más tierras recibió en el siglo XIX en Colombia, pero gradualmente su territorio fue desmembrado para dar paso a la fundación de nuevas poblaciones como Chinchiná; además, durante la guerra de 1.876, el puente sobre el río Otún fue destruido por las fuerzas del gobierno, lo mismo que la escuela. Por ley de 1.877, y a pesar de haber apoyado la revolución en contra del gobierno un año antes, se  había reconocido estas indemnizaciones, entre ellas ochocientos pesos para reconstruir el puente, pero luego se declararon nulas. No obstante, las autoridades  tenían la esperanza de hacerlas efectivas: “ se ocurre preguntar, decía el alcalde, Martín Alzate,¿ si recién pasada la revolución de 1.876, se le reconoce a Santa Rosa esa suma y se mandó a pagar por el gobierno que la consideró poco adicta a sus instituciones, por qué no ha de suceder lo mismo ahora que cuenta con el gobierno de sus simpatías a quien ha ofrecido el sacrificio de algunos de sus hijos y que llegado el caso está pronto a ayudar, defender y sostener?.”

Bajo estos presupuestos el Alcalde Municipal, Pedro A. Mantilla, le otorgó e 1.888 poder a Félix de la Abadía para reclamar:

1.    La indemnización de los terrenos que pertenecían al referido distrito ocupados por los distritos de María y San Francisco (Chinchiná).
2.    El pago del valor del puente del río Otún que fue destruido fuerzas del gobierno durante la revolución de 1.876
3.    El valor del deterioro sufrido en el local de la escuela de niños, motivado por los beligerantes en la revolución de 1.876 o un auxilio para construcción de un local para el mismo fin.
Los honorarios de Félix de la Abadía por este servicio, se podrían cancelar mediante participación en las salinas o en minas que se localicen en los terrenos mencionados.
Sin embargo, nada de lo reclamado se obtuvo.

DEPARTAMENTALIZACIÓN DEL CAMINO. En 1.905, se habla de cubrir a la señora Josefa Antonia Durán viuda de Abadía lo que se le adeuda por el traspaso que hizo al gobierno en sus derechos al privilegio, quedando la empresa en manos del estado en su totalidad. En el año citado se creó una junta para administrar un camino que una a San Francisco con el río La Vieja. Para tal efecto se recaudaba un paje en el río San Eugenio donde se pagaba por cada cerdo, un centavo oro; por cada res caballar o vacuna dos centavos oro; animal con carga tres centavos oro. Los derechos se pagaban en billetes con cambio a diez mil.

Jaime Fernandez Botero, y los caminantes de la Sociedad de mejoras publicas recorriendo el camino.

El camino sobrevivió a su gestor, aunque posiblemente sin el rigor administrativo que le inyectó el visionario de la Abadía, así se deduce de las impresiones de Félix Serret en su obra Viaje a Colombia 1.911-1.912 cuando salía de Cartago:” A la salida de Cartago tuvimos que atravesar un río torrentoso sobre un pequeño puente de peaje. Como no me dieron recibo, lo mismo que en otras partes, me pregunté como podría la administración superior controlar los ingresos que se recibían desde por la mañana hasta por la tarde y aún durante la noche…”

Villamaria otro de los distritos que hicieron parte de la sociedad Abadia y Compañia.

A partir de 1.925 comienza la era del ferrocarril en Santa Rosa y casi simultáneamente se empieza a construir por la Sociedad de Mejoras Públicas de Pereira la carretera de Santa Rosa a Pereira y el camino pierde protagonismo y su trascendental incidencia en la región. Hoy aún subsisten las huellas de esta magna obra en territorio de Villamaría por San Julián, en Santa Rosa por Santa Bárbara y Las Guacas y en Dosquebradas por el Alto del Oso, aunque ya convertido en carretera. Sin embargo, esta investigación aparte de rendir un homenaje al hijo de Cartago,  Félix de la Abadía y a los esforzados colonos de Villamaría, Santa Rosa, Chinchiná, Palestina, Dosquebradas,  Pereira y Cartago que lo secundaron en su gesta histórica, tiene la misión de llamar la atención de las autoridades de los referidos municipios, ahora que la región h asido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, para que unidos recuperen las huellas de la añeja vía y el hermoso entorno ambiental que lo caracterizaba. En manos de estos mandatarios está la de recuperar esta gloriosa página olvidada de nuestra historia para que las nuevas generaciones la recorran por etapas, como lo hacen los creyentes en España siguiendo el Camino de Santiago de Compostela.         

Templete en las "Guacas" a la vera del Camino.




jueves, 12 de abril de 2012

PENSAMIENTO MAGICO DE LA COLONIZACION ANTIOQUEÑA: LEYEDA, "EL ENCANTO DEL ALTO DEL CHUZO"
 
En la finca "la Unión", en inmediaciones del alto del Chuzo (Municipio de Santa Rosa de Cabal, RISARALDA) se encuentra el encanto de "María Parda".    María Parda dice la leyenda, era una dama de ascendencia española, bella pero cruel y despiadada; despellejaba vivas a las reses y se solazaba avivando su dolor, impregnando sal en las palpitantes carnes de los semovientes; los atormentados vacunos corrían frenéticos y desesperados por el campo en un vano esfuerzo por librarse del tormento.   Los campesinos, sometidos a su imperio, eran obligados a trabajar sin descanso y, mientras acrecentaban con su arduo trabajo la fortuna de María Parda, se convertían en escombros humanos.  Para preservar sus dos grandes obsesiones, la riqueza y la belleza, decidió hacer un pacto con Satanás; para ello, se vistió con una bata de lino blanca que le llegaba hasta los pies y se dirigió hacia la cima de la montaña.   Allí, cuando la luna llena iluminaba con sus fulgores plateados el paraje, predispuso el escenario para el espeluznante encuentro con Luzbel, mientras una gran fogata, proyectaba sobre el rostro de la bella mujer misteriosos efectos de luces y sombras.   S ubico en posición de estrella sobre el corazón de varios círculos concéntricos, de pie, sobre el vértice del piramidal cerro, con la cabeza elevada, brazos extendidos y las manos izquierda y derecha dirigidas hacia abajo y arriba respectivamente, se convirtió en un polo eléctrico de circuito abierto, canalizando simultáneamente la energía del cosmos y las fuerzas de la tierra.   Las fuerzas intangibles del Éter Cósmico que moldean al mundo zarandearon su chispeante cuerpo, estremeciéndolo como si hubiera sido impactado por un rayo.    SINTIO EL INFINITO PODER DE LA NATURALEZA IMPREGNANDO SU CUERPO.   Ya estaba lista para dar el siguiente paso: enfrentarse con el avasallante poder del "Príncipe de las Tinieblas".  La montaña palpitaba con la intensidad de un vientre preñado y un borrascoso viento batía el bosque cuando María Parda convoco luego al Ángel del Mal; este no tardo en emerger desde el interior de la tierra, con la fuerza y el ardiente crepitar de un volcán.  la bella mujer se postro ante el emperador supremo de los antros infernales y le extendió un pergamino firmado con su sangre cuyo tenor rezaba: "Yo, MARIA PARDA, hallándome en mi cabal juicio, escribo y declaro de viva voz, de manera clara e inequívoca, de suerte que todos lo vean, oigan y entiendan, que podrás disponer de mi cuerpo y alma, una vez me permitas durante Diez generaciones conservar indemne mi belleza; protegerás también mi fortuna de intrusos y solo yo podré tener acceso al interior de la catacumba donde se guarda, para contemplar su esplendor y vivir en la gloria del áureo metal".

La montaña "Encantada"
Una vez concluida su propuesta, el espíritu renegado, asesorado por los numerosos y prestigiosos abogados, huéspedes por derecho propio de su cálido inquilinato, hablo con voz cavernosa: "me parece justa la oferta, pero quiero agregarle una clausula adicional: el conjuro desaparecerá y el acuerdo quedara revocado unilateralmente si en algún momento MARIA PARDA insinuara o dejara entrever algún asomo de bondad, pues en tal caso se habrá roto la afinidad de intereses que la ligan con el mal.  Si esto ocurriese, decía el texto adicional, el tenedor del presente pergamino - Satán - Podrá declarar inexistentes los plazos de esta obligación y exigir su pago inmediato.  Aunque estas ceremonias en las que obtenía un nuevo esclavo, llenaban de placer a Lucifer y las paladeaba con fruición, algo en el entorno lo inducía a culminar pronto el rito; una extraña interferencia se sentía en el ambiente, así se lo hizo saber a su interlocutora intranquilo: "siento algo pestilente en el aire, fétido como aroma de iglesia, muy diferente al olor de chamusquina y azufre de mi palacio". Así, sin mas espera apresuro el final del acuerdo, que fue sellado cuando su servidora pronuncio la fatídica frase: "te prometo mi cuerpo y alma cuando muera, pero si no cumples lo pactado quedaré libre de implorar la Divina Providencia" en el acto, el demonio desapareció succionado por un torbellino, dejando sólo el eco de su siniestra carcajada de triunfo retumbando por todos los confines y llenando de negras premoniciones a los habitantes del lugar.

Pero María Parda tenía una carta marcada.

Una vez disipada la nube producida por la partida del tétrico personaje, con aire malicioso camino hacia un enmarañado paraje situado muy cerca del sitio del encuentro con el siniestro Ángel del Mal y fue quitando ramas y chamizos dejando al descubierto una tosca cruz de guadua que camuflada había presidido el convenio.  Era evidente el propósito de esta taimada mujer de neutralizar el poder de Satán escondiendo estratégicamente el símbolo de la redención, para tratar de "llevárselo en los cachos" y tener así la posibilidad de eludir el sino fatal de su vida.

Desde entonces, el dolor ajeno se convirtió para ella, en el elixir de la eterna juventud.
 
Entorno de la Montaña Encantada
Le causaba especial deleite ver a sus grandes perros de presa avanzar incontenibles, como una ola siniestra, sofocando toda manifestación de vida; ella seguí su estela de muerte hasta la hondonada donde los mastines saciaban su instinto sanguinario con una hermosa danta.  Los gemidos y la agonía del animal la llenaban de un placer tempestuoso y desbordante.  al caer la tarde regresaba ebria de placer con la noble cabeza de la "bestia" para exhibirla en su galería del horror con otras piezas de caza mayor; sus restos y los de las otras victimas de la salvaje excursión, quedaban trémulos y palpitantes en el bosque a merced de los carroñeros.

María Parda había hecho de la violencia un estilo de vida, no solo por que dominaba en ella el instinto primitivo del ser salvaje; también como estrategia había adoptado "la muerte como filosofía de vida" Para sus propósitos de poder y dominio era más conveniente inspirar temor que amor. No tenía reato de conciencia porque apuntalo su conducta en un código de pragmáticos, pero dudosos valores morales: LA VIDA ES UNA GUERRA Y EN LA GUERRA SOBREVIVEN LOS MAS FUERTES; LOS SENTIMIENTOS Y LAS LÁGRIMAS ATAN Y DEBILITAN; LA INSENSIBILIDAD CUALIFICA A LOS SERES ENTREGÁNDOLES LA POTESTAD DE CONTROLAR, QUIEN ALBERGA AMOR EN SU CORAZON, decía, LLEVA ESPUELAS EN SUS COSTADOS".

El tiempo paso inexorable; su fatídica huella quedaba impresa en las derruidas viviendas donde solo quedaban en pie tapias cubiertas por verdosas lamas y apresadas por los múltiples tentáculos del bosque; de sus otrora moradores no quedaba ni el eco bullicioso de las voces infantiles que como cascada de esperanza habían encendido de vida el lugar, ni la recia voz de los curtidos colonizadores y arrieros.  Todos se habían disuelto en la espiral brumosa que llevan a las almas a la dimensión misterioso e inescrutable del mas allá; pero la hermosura de esta indómita y cruel mujer se mantenía intacta, no había ser viviente cerca de ella por que transmitía temor e irradiaba siempre una energía negativa, una aura nociva. Su presencia se asociaba casi siempre al drama; aun los animales de sus haciendas, al sentir su presencia se refugiaba en las partes más distantes en una instintiva reacción para liberarse de su maléfica influencia.

Una cálida tarde, cuando María Parda descansaba a la sombra de un añoso Yarumo, vio con sorpresa como una camada de pizpiretas pollitos abandonaba el halo protector de la gallina y la rodeaban sin prevención alguna a pesar de los evidentes signos de alarma emitidos por su progenitora.  Conmovida ante la imagen de ternura bordada con hilos dorados por la naturaleza, no pudo reaccionar cuando sorpresivamente los críos saltaron a su regazo y alegres convirtieron su humanidad en escenario de su mundo lúdico y desprevenido.  Se estremeció al sentir el trémulo mariposeo de sus alas sobre su piel, recibiendo el halito de la vida que se abría paso aun en la adversidad.  La imagen plena de dulzura impactó inicialmente a la cruel dama; no obstante al final su naturaleza violenta y salvaje se impuso y con un látigo los ahuyento.  Avergonzada y arrepentida de este momento de debilidad, sumergió la gallina con sus polluelos en un recipiente con oro fundido.

Al día siguiente amaneció más hermosa que nunca.

El tiempo pasó y pese a que María Parda tenia sus aspiraciones cumplidas, sentimientos encontrados la embargaban, cuando no obstante el aura negativa que irradiaba, la naturaleza se mostraba prodiga, los arroyos susurraban dulces melodías, el entorno daba un concierto nunca antes captado por sus sentidos y en esos momentos absorbía y se impregnaba de un ambiente mágico y exultante, no logrado nunca, ni con su belleza ni con su oro; absorta  observaba a los pájaros en sus nidos y sin poder evitarlo recordaba sobresaltada a los polluelos que desconociendo el aroma del miedo, se acercaron confiados a transmitirle amor, un sentimiento para ella nuevo, abriéndole así otra dimensión a su vida.  Desde ese momento, los habitantes del Chuzo la vieron mas ausente, vagaba abstraída y sin rumbo, su refulgentes trajes con visos dorados fueron reemplazados por una austera indumentaria de penitente, de colores lila y morado; de su mente no podía apartar la imagen tierna de los polluelos y de un momento a otro los maleficios desaparecieron en el sector; paradójicamente entre ensimismada estaba María Parda, más despertaba a una realidad oculta para ella y los fantasmas de todos a quienes había hecho daño pasaron por su mente, extrañamente no disfruto esta película de horror como era usual; por el contrario, se horrorizó y para sentir la magia de la bondad, fue lanzando a un lado de los caminos y en el bosque miles de esterlinas y morrocotas, las codiciadas monedas de oro, convertidas en la razón de su existencia, con el evidente propósito de retribuir el daño causado a los labriegos.  Por fin comprendió la ausencia de significado en su vida; pero ya era tarde para rectificarla, sabia que sus nueva emociones harían terminar la relación contractual con Satanás, su tez antes lozana se fue convirtiendo en un feo pellejo de rana, no le importo en absoluto la pérdida de su belleza ni el inevitable fin, por que aunque perdía lo que mas amó, paradójicamente al final de su existencia descubría una nueva dimensión y se dejó morir lentamente en brazos de gratos recuerdos, rodeada de polluelos tiernos y festivos picoteando alegres en su mano, y en esos postreros momentos mientras disfrutaba tardíamente el encanto de la ternura, comprendió la verdadera misión del ser humano: DAR EN VEZ DE ACUMULAR.  Cada acción buena, vuela como un boomerang, proyectando sobre el entorno paz y tranquilidad regresando colmada de esperanza y bienestar para el benefactor y los suyos.  Además el poder y el control se adquieren convenciendo, no intimidando.   Como un acto final de expiación canalizó sus postreras fuerzas al cumplimiento de un ultimo deseo: la puerta de ingreso a la cueva donde yacían sus tesoros guardados en el seno de la montaña del chuzo, solo se abrirá con el aura de un alma noble, carente de ambición, quien con la riqueza hecha del dolor llevará alegría  a los desposeídos de la fortuna; tal vez este gesto de arrepentimiento propiciaría una remota redención para su alma atormentada y enajenada a las fuerzas del mal.

Las esterlinas se convirtieron en Hermosos Sietecueros, emblemáticos árboles de nuestra región.

Cuando Satanás apareció envuelto en vahos y olores azufrados, esgrimiendo feliz el contrato y dispuesto a pasar su cuenta de cobro, encontró a María Parda inerte y convertida en una anciana; sin embargo, tenía un semblante apacible y sereno; había encontrado por fin la paz interior negada por la falsa ilusión y los espejismos de oropel.   Esta imagen plácida indigno a Satanás y furioso desapareció con su inerte botín envuelto en una espiral de fuego.

Paradójicamente, su final no estuvo ensombrecido por el velo oscuro propio de la muerte; más bien fue una resurrección, preñada de mensajes de luz y color.    Cuando los campesinos se internaron en el bosque en pos de las monedas de oro lanzadas por María Parda, se encontraron con una grata sorpresa: cada una de las esterlinas y morrocotas habían generado sendos sietecueros, el hermoso árbol llamado también nazareno; sus hermosos colores lila y morado engalanaron la montaña del Chuzo, dándole aire de fiesta, así lo comprendieron los campesinos y para celebrar el augurio de un nuevo amanecer en el sector, vinieron con guirnaldas de flores de sietecueros las sienes de sus mujeres y como ratificación del poder divino y su inconmensurable potestad de convertir el mal en bien, la cruz que había debilitado el poder infernal y entorpecido la siniestra ceremonias celebrada en aquella nefasta noche de plenilunio, retoñó brotando de la confluencia de sus maderos una hermosa corona de hojas verdes. Tal vez y a juzgar por estas señales de origen divino, la oveja descarriada había sido beneficiada con la magia del perdón; Satanás solo se había llevado su marchita carnadura.

Reserva Ecologica "La Gaviota" propiedad de la Chec, un valor agrgado de la montaña encantada.

Desde entonces en el sector del Chuzo súbitamente aparecen los mensajes desesperados de María Parda, tratando de indicar donde están los tesoros, como la fugaz visión de una gallina con pollitos de oro, una campana cuyo tañido se prolonga acompasadamente; luces encendiendo la montaña; pero nadie a podido descifrar el enigma y la puerta que se abre en determinadas circunstancias vuelve a cerrarse.   Como testimonio material y concreto de estos hechos, quedan en inmediaciones del rio San Francisco unas gigantescas piedras con misteriosas inscripciones; según los estudiosos, son petroglifos indígenas, pero los campesinos juran ante una talanquera de cruces que allí aparece el sello de Satanás y la frase: "POR AQUÍ PASÓ EL DIABLO PEYENDO CANDELA LLEVANDO A MARIA PARDA RUMBO A LOS INFIERNOS".
 
Tomado de la obra: HISTORIAS Y LEYENDAS DE SANTA ROSA DE CABAL DE JAIME FERNANDEZ BOTERO.

miércoles, 14 de marzo de 2012

SANTA ROSA DE CABAL, PENSAMIENTO MÁGICO Y OVNIS


SANTA ROSA DE CABAL, PENSAMIENTO MÁGICO Y OVNIS.
Por Jaime Fernández Botero.


Santa Rosa de Cabal, fue la primera ciudad de origen antioqueño fundada en la antigua provincia del Cauca. Sus primeros habitantes, en su condición de pioneros, impulsados por la fuerza interior que los convertía en verdaderos agentes civilizadores, y trabajando colectivamente como era la esencia de la época, sintonizaron a través de una intrincada red de caminos las regiones adyacentes. Todas las vías referidas, confluían en la arteria principal, llamada,  en su época, El Camino del Privilegio, la ruta por donde entró la Civilización Cafetera, que unía a Cartago con Villamaría y construido a partir de 1.856 por los santarrosanos, unidos con los habitantes de Villamaría y el empresario cartagueño, Félix de la Abadía. 

Santa Rosa de Cabal

Con el tiempo, el vasto territorio rural adquirió notables índices de progreso gracias a los caminos que integraban las aisladas regiones; la forma en que se perfiló la tenencia de la tierra con base en la pequeña y mediana propiedad y el café, que como un prodigioso maná vegetal, redimió la economía. Las fracciones, antes aisladas, adquirieron vida propia, dejaron atrás su precario estatus de partidos, caseríos y corregimientos para convertirse en distritos y municipios. Como consecuencia lógica y desmembradas del vasto territorio de Santa Rosa fueron surgiendo San Francisco (Chinchiná), Palestina, Dosquebradas y aún Marsella que en 1.876, en plena guerra civil, dependía administrativamente de La Villa de Fermín López.

Hoy, Santa Rosa tiene para ofrecerle al turista aparte de sus recursos naturales y  la calidez de sus habitantes, el valioso legado cultural de La Colonización Antioqueña, considerada  el movimiento popular más importante de Colombia en el siglo XIX, en el que tuvieron sus habitantes excepcional protagonismo por su condición de pioneros. La Colonización creó un orden nuevo en el país; con base en el espíritu comunitario forjó relaciones de confianza, identidad,  técnicas constructivas propias y un pensamiento mágico que constituye un verdadero patrimonio cultural intangible, hoy  este valioso acerbo cultural,  desaparece despreciado por propios y extraños, mientras otras culturas como la inglesa reivindica a Harry Potter, El Señor de los Anillos y otras obras emblemáticas del pensamiento mágico europeo.   De las múltiples perspectivas históricas, culturales, paisajísticas que tiene Santa Rosa de Cabal, quiero referirme a esta última faceta.

EL PENSAMIENTO MÁGICO. Todos los pueblos del mundo a través de la tradición dan vida y perpetúan historias y personajes fantásticos e irreales que cautivan a niños y adultos. Por eso, la raza humana  tiene en común el pensamiento mágico:  una aldea africana; los moradores de un iglú en los gélidos casquetes polares; una maloca de las selvas del amazonas, una tienda de los nómadas mongoles; los tuaregs del desierto o a los pragmáticos norteamericanos y europeos tienen arraigados en su memoria colectiva, con las características particulares de cada región, extrañas creaturas: jinetes sin cabezas (recuerdan la película norteamericana pletórica de efectos especiales y sangre ), vampiros, fantasmas, patasolas, unicornios, pollos malignos y otras fantásticas narraciones que van más allá de ser el  medio de intimidar al niño para obligarlo a cumplir las norma sociales; estas historias, ricas en simbolismos,   plasman también los miedos ancestrales y atávicos y exteriorizan la dimensión duditativa y confusa del hombre de todas las épocas y lugares en un mundo que no encuentra respuestas absolutas en la ciencia ni en la religión. Tienen también una lectura múltiple que revelan las variadas facetas de una comunidad o pueblo en un contexto histórico determinado. 



Peter Gitlitz afirma sobre el nacimiento del mito, la leyenda y el pensamiento mágico que tienen una raíz muy profunda, se encuentran en el origen mismo del hombre, en su período primitivo.
Los ojos de la noche




Peter Gitlitz en su obra “Las Sociedades Secretas”, afirma sobre el nacimiento del mito, la leyenda y en general del pensamiento mágico :” … la fascinación que ejerce la magia, todas las formas de hechicería; los encantamientos y rituales macabros tienen una raíz muy profunda. Se encuentran en el origen mismo del hombre, en su período primitivo cuando tuvo necesidad de inventarse explicaciones para explicar los fenómenos que se manifestaban a su alrededor y veía con azoro sin poder comprenderlos. Sus primeras reacciones fueron de temor; luego, como defensa a su repetición, a su persistencia e incapacidad de controlarlas tuvo que asumir esa realidad, pero trató de interpretarla, de atribuirle una causa y un significado. Entonces comenzó a manejar símbolos, después creó mitos. Esas son nuestras primeras matrices, nuestra memoria genética ineludible, inmutable al paso del tiempo y aún a la evolución del pensamiento.” 

Ya definidos los perfiles del interesante tema, pasamos ahora a referirnos a la cuna del pensamiento mágico en Santa Rosa de Cabal, El Alto del Chuzo.

La magia de la montaña encantada hechizó, sedujo y hasta alucinó a algunos de los viajeros que cruzaron su entorno con destino a Marsella.


ALTO DEL CHUZO, LA MONTAÑA ENCANTADA. El Alto del Chuzo es el sitio más rico en leyendas e historias en nuestra región. Es una montaña piramidal que ceñía el antiguo camino que comunicaba a la ciudad con Marsella; en su entorno, contaban los abuelos, sucedían extraños fenómenos interpretados como  misteriosas señales lanzadas por la montaña: la presencia súbita de una gallina con pollitos de oro; un prolongado sonido de campanas se esparcía por el sector y en determinados días se percibían grandes resplandores, la montaña parecía arder  como si estuviera envuelta por gigantescas lenguas de fuego. Otras personas aseguraban haber visto naves espaciales en su entorno, catalogándola como un portal para acceder a otra dimensión.

Así como se intentó secar la laguna de Guatavita a principios del siglo pasado, para recuperar el oro que los Chibchas en sus ceremonias dejaron en su lecho, muchos cazafortunas financiaron excavaciones o invirtieron sus herencias en la montaña del Chuzo, intentando llegar, sin resultados positivos, hasta el sitio donde se hallaba el oro y las inmensas riquezas insinuadas por las crípticas señales que emitía.
Antaño, estas historias no eran cuentos; eran realidades tangibles, porque el mito y la leyenda como fuerzas invisibles condicionaban la vida de aquellas comunidades rurales; aún hoy, encontramos  el anciano  jurando ante una  talanquera de cruces haber visto un duende enamorado cortejando a su hija: “ la casa aparecía limpia y deslumbrante y todos los oficios domésticos terminados cuando el endriago estaba alegre porque había creído ver en su dulcinea un gesto de aceptación; pero las fuerzas del mal se desencadenaban con furia cuando era despreciado: las tejas eran azotadas por lluvias de piedras, las llaves se abrían espontáneamente , el agua corría a raudales por la casa…”

El Alto del Chuzo. Cuna del Pensamiento Mágico de la región y posible Sitio de Poder.

Pero aunque hoy estas historias, a la luz de las nuevas realidades, son catalogadas por la generalidad de las personas como fabulosas, pintorescas y folclóricas (palabra acuñada en nuestro medio para designar lo frívolo), hay quienes esgrimen teorías que obligan a redefinir el esotérico tema. Hablaremos tangencialmente de una de las referidas teorías, la de los Sitios de Poder, y así ir cerrando el círculo en torno de nuestro objetivo.



El entorno de la montaña transmite una fuerza que nos permite sentirnos mucho más vivos y en contacto directo con la verdadera esencia de la vida,

SITIOS DE PODER. El profesor Enmamuel Zellagro, establece en su artículo “ Qué enigma se esconde detrás de los sitios de poder en nuestro planeta? Publicado en la revista Mundo 21, la existencia de montañas, ríos y cavernas considerados sitios sagrados de la tierra, por estar dotados de una cualidad mágica o una fuerza que NOS PERMITE SENTIRNOS MUCHO MÁS VIVOS Y EN CONTACTO DIRECTO CON LA VERDADERA ESENCIA DE LA VIDA, SON LOS SITIOS DE PODER. Cita entre los aludidos lugares generadores de estados superiores de conciencia y susceptibles de trascender con manifestaciones que escapan a la comprensión de los sentidos, a Stonehenge, la magia hecha piedra en Inglaterra, considerándolo un centro magnético poderoso que emite desde su núcleo central vibraciones especiales; las montañas Rocosas en Estados Unidos donde se observan en determinadas épocas un flujo de luz muy brillante por encima del borde de las montañas; la imponente roca Ayers en Australia. Además, agrega el referido investigador : “ Cuando no hay montañas cerca, el hombre ha construido pirámide como en Egipto y Méjico que con Machu Picchu son considerados como verdaderos puntos capaces de canalizar la energía viva del mundo en un sentido beneficioso para la humanidad. Los Centros de Poder, son considerados centros de energía para la Madre Tierra; otros se utilizan por iluminados es decir seres humanos muy avanzados espiritualmente para obtener visiones, efectuar ceremonias, rituales de sanación, adquisición de ciertos poderes o peregrinajes religiosos. 

Se considera que algunos de estos lugares SON LOS UMBRALES DE LAS DIMENSIONES O BASES PARA ORIENTAR NAVES EXTRATERRESTRES”.

Es en esta fase de nuestro artículo donde comienzan a atarse los cabos sueltos. En El Alto del Chuzo, de acuerdo con la teoría expuesta,  confluyen sin lugar a dudas todas las manifestaciones propias del Pensamiento Mágico de la región y el aura inherente a los  Sitios de Poder, referidas por el profesor Zellagro  pues  en su entorno desde mucho tiempo atrás se han generado múltiples leyendas y fenómenos naturales extraños considerados  señales de poder, analizados en detalle en mi libro “Historias y Leyendas de Santa Rosa de Cabal”.

La última pieza para completar las referidas teorías en torno al enigmático risco,  que podría documentar su posible relación con las naves hechas con una tecnología diferente a la de la tierra, la encontramos a continuación.

Misteriosa cueva formada en una colosal roca en el Alto del Chuzo. En la gráfica, el grupo de personas que participaban en el documental que registró el OVNI: de izquierda a derecha, William Murillo V., Jaime Fernández B., Juan Carlos Ortega, Diego Giraldo, el comandante de policía del sector, dos damas integrantes de la comitiva, Miguel Ángel Sagra L., ciudadano español y algunos niños de la fracción. 

OVNIS. En el canal local de televisión el director William Murillo realiza el programa “Panorama Regional”; en este espacio se resalta y visibiliza la riqueza histórica y cultural de nuestra ciudad con la colaboración eficaz del camarógrafo Hugo Londoño, detallista, perspicaz y oportuno para captar imágenes momentáneas e irrepetibles.  Como investigador histórico, los he acompañado por los cuatro puntos cardinales de la Ciudad de las Araucarias para difundir las fortalezas turísticas documentando varias rutas: la del agua; la ruta de Tomás Cipriano de Mosquera, la del Camino del Privilegio y la ruta del Misterio y del Encanto, entre otras. 

Ovni captado por el camarógrafo Hugo Londoño desde el Alto de La Cruz en Santa Rosa de Cabal el jueves 22 de abril del año 2010.


El 22 de abril del año 2.010, Día Mundial de la Tierra, con un día esplendoroso iniciamos el documental de la Ruta del Misterio y por supuesto, El Alto del Chuzo, constituía por sus míticos antecedentes, el protagonista principal ; nos acompañaban algunos profesionales residentes en la ciudad. A medio camino se hizo una
filmación en el Alto de la Cruz, un gigantesco símbolo religioso construido en 1.940 por los santarrosanos a instancias del padre Pinzón, erigida para tutelar la ciudad y servir también de conjuro contra las manifestaciones extrañas y perturbadoras de la montaña del Chuzo. Desde la azotea de una construcción adyacente a la cruz, estratégica atalaya donde se dominaba la montaña y todo su entorno, incluyendo el majestuoso Puente Helicoidal, se hicieron algunas tomas de video y fotografía por parte del camarógrafo del programa; eran cerca de la una y media de la tarde y un sol esplendoroso en medio de un cielo despejado, enmarcaba las escenas. El equipo de producción y sus acompañantes continuaron su marcha hacia la montaña del Chuzo. Allí, mientras se preparaba una de las tomas el camarógrafo encontró entre las imágenes que había captado en el Alto de la Cruz, la inquietante foto de un objeto en forma de disco suspendido en el horizonte, y aunque distante, su figura era clara y nítida resaltando como en alto relieve entre las difusas líneas que esbozaban el puente helicoidal y su entorno en los límites entre Santa Rosa y Dosquebradas.

La Montaña Encantada. El Alto del Chuzo, mítico lugar rico en leyendas.
La sorpresa fue mayúscula y aunque no percibimos el objeto en el instante en que la cámara captó la imagen, nuestra mente rebobinó muchas ideas que la literatura inherente a la ufología había difundido y que habíamos leído en nuestra época de estudiante: la forma discoide de los objetos, platillos, naves o como se quieran llamar; el  color  anaranjado ; los encuentros cercanos con este tipo de objetos se dan en lugares con gran concentración de energía y el sitio del avistamiento cumple esta formalidad, además del inmanente poder de la montaña y en especial, recordé el día en que a instancias del administrador de  uno de los hoteles de la ciudad, acudí a sus instalaciones  porque uno de sus huéspedes estaba ansioso por  conocer la historia de Santa Rosa. Durante mucho tiempo el visitante escuchó y preguntó sin dar muestras de terminar la entrevista y sin perder el interés en el tema e indagando hasta en los detalles aparentemente más triviales. Al final, quien dio muestras de cansancio fui yo y di por terminada la sesión, no sin antes preguntarle por la inusitada predilección por el asunto y respondió: “la ciudad tiene todas las condiciones físicas y ambientales para encuentros cercanos con seres extraterrestres”.

 Recibí su respuesta con respetuoso escepticismo; interiormente la catalogué como la opinión de un excéntrico, por no usar un término más peyorativo. Hoy lamento no haberle preguntado cuales eran esas condiciones.
Hugo Londoño Gaviria, camarógrafo del canal local CNC, quien captó el objeto volador no identificado.

La inusual imagen captada por el camarógrafo corresponde a aquellas naves cuya presencia no puede explicarse por medios convencionales y es digna de competir por su nitidez por el título del Santo Grial de la Ufología.



"En el mundo existen centros magnéticos poderosos que emiten desde su núcleo central vibraciones especiales".


En temas como los propuestos, nunca podremos hablar en términos absolutos de verdad o mentira; no obstante, son muchas las sorpresas que tendremos en el futuro, susceptibles de arrasar con las estructuras ideológicas y religiosas de la tierra. Por lo pronto, podemos decir que existen tantos soles en el universo, como partículas de arena cubren todas las playas del mundo; si nuestro sol, una estrella relativamente pequeña, tiene nueve planetas girando a su alrededor y uno de ellos, la tierra, alberga “vida inteligente”, cuantos planetas no girarán en torno a las miríadas de estrellas que danzan en el cosmos preñadas con los elementos esenciales para que germine la vida. La imposibilidad de llegar a los distantes lugares del cosmos por las limitados medios disponibles en la actualidad, se allana con la teoría que alude a la existencia de otras dimensiones, física y ambientalmente diferentes a las nuestras, que permiten, bajo otros principios científicos, una tecnología  susceptible de llegar a  otras galaxias; a esas dimensiones se accede, dicen, a través de umbrales o portales localizados en algunos sitios de la tierra.  

Seguimos siendo, a pesar de los evidentes avances tecnológicos,  limitadas aves de corral observando el mundo desde el áspero suelo y nos tratamos de empinar para escrutar su inmensidad;   otras personas, levitando en alas del  conocimiento,  lo perciben con la visión panorámica y trascendente del águila.
Así pues, ¡ se abre la discusión¡