jueves, 14 de septiembre de 2017

Historia del Verraco de Guacas-


De acuerdo con la tradición, la leyenda del Verraco de Guacas, la originó un cerdo salvaje, con destellos flamíferos en sus ojos que irrumpía furtívamente en la zona rural  de Heliconia, Antioquia, cuyo nombre inicial era "Guaca"  y después de demostrar sus aptitudes de semental robándose el corazón de las "puerquitas" desaparecía sin dejar rastro en la espesura. Otro municipio, La Tebaida, en el Quindío, también reclama la propiedad de la famosa leyenda: José Jaramillo Mejía, en su "Antología de crónicas costumbristas" nos cuenta al respecto lo siguiente: " cerca de la población en la finca "La Anopaima" tenía don Miguel Henao un marrano reproductor que servía a las marranitas de los alrededores que estaban en condiciones de merecer. Cuando el finquero observaba que una marranita empezaba a contonearse y remenearse como mecedor en paila, decía a uno de sus hijos: "mijo, llévele esa marrana al verraco de La Tebaida. Así fue como hizo carrera la expresión : por eso,  cuando uno de mis paisanos, un montañero bien arrevolverado, se tomaba unos aguardientes estrenando muda dominguera, con paquete de Chester en el bolsillo de la camisa transparente, mechón sobre la frente y sombrero a la pedrada, llegaba donde las "mijas" y golpeando una mesa exclamaba: a ver mijitas que llegó el Verraco de La Tebaida."

Hermoso templete de Guacas


 Los colonos antioqueños que forjaron nuestra Civilización Cafetera, llegaron  con el recuerdo de sus leyendas , historias y la toponimia de su tierra ancestral y una vez posesionados de su nueva heredad, reinterpretaron sus leyendas matizándolas con las particularidades de la región y evocaron  la toponimia de los lugares que habían dejado bautizando con sus expresivos nombres los lugares, fracciones, partidos y veredas que materializaban el sueño de ser, "después de Dios, dueños de sus propios destinos", propietarios de sus querencias. Por eso, expresiones como "La linda", "El Tablazo", "Santa Bárbara" y muchas otras son comunes en el Eje Cafetero y en Antioquia y no es extraño  que ambas regiones compartan los aspectos esenciales de múltiples leyendas propias del pensamiento mágico de una estirpe desprendida de un tronco común.

Dejemos a un lado, el mito impersonal e incorpóreo y auscultemos el Verraco de Guacas de nuestra región, el real , el hombre de carne y hueso que la imaginación popular convirtió en leyenda.

Camino del Privilegio, sector de San Julián en Villamaría, este tramo aún conserva su autenticidad y debe ser preservado declarándolo Patrimonio ambiental y cultural .


A partir de 1856, se empezó a construir el Camino del Privilegio, con la activa participación de del empresario Félix De La Abadía y los habitantes de Santa Rosa y Villamaría. Esta ruta, constituyó el Camino Real que comunicó a Cartago, en la Provincia del Cauca con Manizales en Antioquia. Este camino, la obra más importante del Estado Soberano del Cauca en el siglo XIX, salía de Villamaría, cruzaba el río Claro, San Julián, Alto del Yarumo, Santa Bárbara y Las Guacas en Santa Rosa, y en la jurisdicción de Dosquebradas ascendía al Alto de Oso; montaña casi siempre cubierta por fantasmal bruma y donde viajeros y arrieros debían apelar a su mejor y más excelso repertorio de madrazos e insultos para asaetear a las mulas y evitar que el fango las devorara con mercancía y todo, bordeaba "Las Marcadas y llegaba a Cartago. Pero en el Alto de las Guacas, aparte de las difíciles condiciones del terreno , algunos viajeros debían sortear otro obstáculo: el dasafío del guapetón Abel Marín Chica el Verraco de Guacas, quien haciendo valer su territorialidad en 1888, revoloteaba en cuadro, sacando con su machete chispas al empedrado, confiado en la invulnerabilidad que le daba su "parada secreta", la uña de la gram bestia y la piedra de ara incrustada en una de sus manos, efectivas para contrarrestar los ataques del rival. Abel Marín Chica, era lo que en el argot de la época se conocía como "jubilado", experto en las artes del manejo del machete y no perdía oportunidad de demostrarlo y ante la menor provocación esgrimía un variado repertorio de mandobles, esguinces, amagues, acometidas, paradas secretas y " falsos" , solo conocidas por unos pocos iniciados en la disciplian de la esgrima.



Escultura conmemorativa del paso de Tomás Cipriano de Mosquera por el Camino del Privilegio y su batalla en Guacas.


Cuando sus bravuconadas encontraban interlocutor, se trenzaba con éste en dura lid. En el fragor del combate, los jadeantes rivales se acometían y cruzaban sus relampagueantes machetes , tornados en flamíferas cimitarras con sus violentas arremitidas. Siempre vencía, decía la tradición; por eso, era el samurai de la región. Esta conducta, hiperactiva, sanguínea e impulsiva que alteraba la calma parroquial , no podía ser ignorada , pues el alcalde de la época tenía un férreo control de sus ciudadanos y ante el menor brote de enfrentamiento obligaba a los rivales a firmar La fianza para guardar la paz, institución que en la época guardaba el orden obligando a todo aquel que se mostrara los dientes con otro vecino a presentarse con un fiador en la casa consistorial. La queja de un viajero refiriendo que en el Alto de Guacas, Abel Marín "permanece con su peinilla, desafiando a los transeúntes" hizo que fuera conminado a presentarse con un fiador que debía garantizar con sus bienes el buen comportamiento del personaje. Sin embargo, esta interesante figura jurídica que mucho influyó para mantener en calma a nuestra ciudad, poco sirvió para atemperar su febril temperamento de gladiador, pues en 1895, fue puesto preso, presumiblemente y ante las reincidencias en sus hostiles actos, no encontró quien sirviera de fiador y cuando esto ocurría, debía responder en forma personal por la alteración del orden social.



Vivienda en Guacas , que conserva los rasgos arquitectónicos de la Colonización Antioqueña y que hoy va desapareciendo, a pesar de ser declarada nuestra región Patrimonio de la Humanidad por sus características, agrícolas, sociales , arquitectónicas y por su valor excepcional y único en el mundo, cuyos atributos deben protegerse.


La realidad mata las imágenes que el tiempo ha depurado e idealizado y aunque parece que el Verraco de Guacas estaba muy lejos de ser el romántico y noble caballero del machete que la imaginación popular forjó, la vereda de Guacas tiene su leyenda y con su hermoso templete, donde palpita el corazón de la gente del campo, las huellas del histórico camino por donde pasó en 1860, otro díscolo guerrero, Tomás Cipriano de Mosquera, lo convierten en un hermoso y significativo sitio turístico digno de ser visitado por propios y extraños.

Don Heriberto Gil, prestante hombre cívico de la vereda, quien durante
más de cuarenta años, se desempeñó como funcionario de la Inspección,
representa, en una de las muchas veladas de la comunidad, re
presenta el papel del Verraco de Guacas.


Texto extractado de mi libro, Historias y leyendas de Santa Rosa de Cabal . Jaime Fernández Botero       

sábado, 26 de agosto de 2017

El Colegio Labouré emblema educativo nacional.



La humanidad tuvo siempre una deuda con la mujer y este prontuario también ensombrece nuestra historia. Desde los albores de la fundación de Cabal, se empieza a construir la escuela de varones, financiada con los peajes que pagaban viajeros y comerciantes por cruzar el puente sobre el río Otún, erigido expresamente por la comunidad para sufragar los gastos de la educación de los hombres. Pero las niñas eran convidadas de piedra en el proceso de formación de la juventud y cuando un preceptor visionario e incluyente, admitía una o varias niñas en el establecimiento, era amonestado por el alcalde y la junta escolar e instado a retirarlas sin apelación alguna. Mientras tanto, recibían la “instrucción propia de su sexo”, en casas adaptadas como escuelitas privadas hasta las postrimerías del siglo XIX.


Escuela San Vicente a principio del siglo XX.


 La deuda social que la ciudad tuvo al respecto empieza a cancelarse a partir de 1897 cuando la comunidad, inspirada en la frase de Benito Juárez :” si educas a una mujer, educarás a un pueblo”, aboca con entusiasmo y decisión la empresa de construir una escuela oficial para niñas con el apoyo de un grupo de religiosas de la comunidad Vicentina, llegadas de Francia. El recorrido de las abnegadas Hermanas, encabezadas  por sor María Molanoff, fue una aventura épica para la época, pues debieron cruzar el Atlántico, embarcarse por el Magdalena en un viaje plagado de peligros, expuestas a las inclemencias de un clima malsano infestado de nubes de zancudos y mosquitos, verdadero caldo de cultivo para las enfermedades tropicales y luego, emprender el ascenso a nuestras montañas andinas cabalgando al filo de la navaja en ariscas acémilas, vestidas con sus complejos e incómodos hábitos, por riscos, abismos, tragadales y escuchando, tal vez con gesto comprensivo, las imprecaciones, madrazos e insultos de los arrieros  asaeteando a las mulas para que no quedaran atrapadas en los voraces lodazales del camino. El trascendental momento histórico tuvo un episodio emocionante, cuando todas las mujeres de la ciudad hicieron su aporte en dinero o en especie para financiar el edificio proyectado,  marcando el despertar  de la conciencia de los derechos femeninos y el trascendental rol de la mujer en una sociedad que hasta entonces la había relegado a segundos planos: se abrió “el libro de mandas y donativos de las señoras y señoritas para la construcción del edificio escolar”. Del libro referido, relacionamos algunos de los aportes: “ María Cármen Buitrago, colaboró con una tapia, su valor un peso con ochenta centavos; María Jesús Bedoya, dos pesos; Bárbara Buitrago, diez pesos; Leonora Buitrago, dos tapias, tres pesos con sesenta centavos; María Botero un peso; María Clara de Hoyos, cuarenta centavos; Rosalba Buitrago, una gallina, valorada por los peritos en cincuenta centavos; Luisa Buriticá,  dos tapias; Ana María Cuervo, veinte centavos; María Cármen Hoyos, un pollo equivalente a cuarenta centavos y María Rosario Henao, una gallina. La lista es extensa y oscilaba entre veinte centavos y cuatro pesos; eran excepcionales las de un precio mayor. La escuela San Vicente se diseñó usando las técnicas constructivas de tapia y bahareque características de la Colonización Antioqueña. Con el tiempo, como lo pretendieron sus gestores, y para darle continuidad al encomiable proyecto educativo, funcionó simultáneamente con el colegio Labouré en dos plantas  dirigidas también por la comunidad  Vicentina.

 
Colegio Labouré, relicario de valores culturales de la región cafetera.



La disciplina, el rigor académico y el compromiso de las educadoras y educadores de ayer y de hoy, convirtieron al establecimiento en uno de los más representativos y con más prestigio en la región y fue perfilando, con el concurso de La Escuela Apostólica, El Colegio de Jesús y otros establecimientos creados después, el carácter de Ciudad Educadora que identificó a la Ciudad Modelo, como la llamó  el Presidente Marco Fidel Suárez.



Sor Alicia Domínguez, benemérita religiosa , quien con el coro del Colegio grabó ocho discos de vinilo o acetato como los conocía la gente, en una época donde eran excepcionales en nuestro medio iniciativas de esta naturaleza.


Los santarrosanos tienen con el colegio Labouré, una fuerte conexión espiritual:  su esencia nos impregna cuando escuchábamos a nuestras madres y abuelas entonar con sentimiento la marsellesa; al recordar a las prestigiosas educadoras formadas en sus claustros, quienes además de moldear el alma de sus alumnos, asumieron el rol de líderes políticos en su condición de ediles o dirigiendo los destinos de la ciudad, como Inés León Valencia, mi maestra de primeras letras, dos veces alcaldesa de nuestro terruño, y  otras damas destacadas en múltiples campos del saber; ellas encarnaron el sueño de aquellos que lucharon por la construcción de la escuela en el siglo XIX: darle a la mujer la formación para tener un lugar protagónico en la sociedad. Su edificio, además, hace parte de los atributos del Paisaje Cultural Cafetero, declarado por la UNESCO Patrimonio de la humanidad; restaurado le devolverá a Santa Rosa un símbolo como la Casa de la Cultura de Marsella,  reforzando así el significado emocional que ha tenido para nuestra gente.
  


En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, cuando París fue liberada del yugo Alemán la población del país Galo se volcó a las calles celebrando la trascendental noticia, paradógicamente Santa Rosa también celebró el hecho con alegría y organizó un desfile por las principales calles de la ciudad cantando la marsellesa cuyos acordes interpretaba la Banda Municipal. Todo por el vínculo espiritual de Santa Rosa con Francia, a través del valioso aporte de la comunidad Vicentina a la ciudad.


Basados en las palabras del ilustre jurista, doctor Carlos Enrique Marín Vélez, aludiendo al Palacio Nacional en Pereira, podemos decir El Colegio Labouré tiene un inmenso significado moral e institucional: muchas páginas de nuestra historia se han escrito en sus claustros.   



          

sábado, 29 de julio de 2017

Santa Rosa de C. y sus manifestaciones culturales.



Ponencia presentada por el autor del presente blog, en el tercer encuentro de historiadores del departamento celebrado en Marsella, Risaralda, el 14 de julio de 2017.

El diccionario define la expresión CULTURA como el resultado de cultivar los conocimientos humanos, materiales e inmateriales de que cada sociedad dispone para relacionarse con el medio y establecer formas de comunicación entre los propios individuos o grupos de individuos. A pesar de  las definiciones, podemos decir que cultura en los pueblos está inmersa en todas las actividades  de la comunidad y podemos afirmar que la expresión como tal es inasible, esquiva y resbalosa para encerrarla en una definición restrictiva, pues “el viento no se puede enjaular.” 

Alguna vez, en un encuentro literario los participantes consumieron el primer día del evento buscando descifrar la referida palabra, sin que al final de la jornada surgiera una fórmula precisa que dejara a los participantes satisfechos. Al día siguiente, para evitar que nuestra retórica rabulesca, volviera a enfrascarse en discusiones bizantinas, un miembro de una de nuestras comunidades indígenas, que no había hablado el día anterior tomó la palabra y con la dignidad de quien no está contaminado por falaces teorías “modernas” expresó : en mi pueblo , no existe la palabra cultura, porque está inmersa en toda nuestra cotidianidad: en el río, la quebrada, el morichal, las aves, nuestros cantos, los tejidos, en os múltiples rostros de la naturaleza, nuestros bohíos y formas expresivas, la palabra cultura es inmanente a nuestra esencia y como los HECHOS NOTORIOS que no necesitan demostración tampoco es menester describirla.

Plaza de Colón, Santa Rosa, día de feria.


Bajo estas circunstancias podemos abordar la cultura en Santa Rosa y decimos que como todo pueblo nacido en el seno de la Colonización signados por el trabajo colectivo y gratuito, las actividades más relevantes en este sentido procedían inicialmente de “las fiestas y regocijos públicos” generalmente los festejos Patrios realizadas con vistosos y solemnes desfiles y discursos acompañados con concursos literarios, poéticos y otras manifestaciones de las bellas artes. Por ejemplo de  mi libro Santas, Mozas y Mujeres Públicas “ extracto alusivo a lo planteado .”La antigua Cabal era en 1883, una pequeña aldea, ubicada al norte del Estado del Cauca y aunque aún persistían las cicatrices y la polarización ideológica de la población generadas durante las dos últimas guerras, la población seguía adelante, con las actividades que propiciaban cohesión social como los actos cívicos y patrios honrando a los héroes de la independencia. El 24 de junio se celebra el centenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar con la participación entusiasta de toda la comunidad: la alborada abría los fastos y continuaban a las diez de la mañana con la misa en “la Iglesia Matriz” y la asistencia de todos los empleados, alumnos, profesores y población en general. A las doce del día se iniciaron los actos literarios donde los niños declamaban, representaban sainetes o leían composiciones alusivas a la conmemoración, bajo la solemne y atenta mirada a una junta compuesta por directores de los establecimientos y el inspector local de educación ; el jurado evaluaba a los párvulos y seleccionaba a los más destacados para ser premiados en las horas de la noche , como cierre de la jornada. A las tres de la tarde, se efectuaba el paseo cívico o desfile por las calles y carreras de la ciudad, encabezado por el alcalde Heliodoro Arbeláez. Los vecinos, interpretando el querer del burgomaestre, participaban en el evento “con la mayor solemnidad “.


Banda municipal de música.


La Banda Municipal. El acerbo cultural del municipio se vio enriquecido cuando a partir de 1915 se creó la Banda de Música; a partir de la mencionada fecha estuvo ligada a todas las conmemoraciones cívicas, religiosas y patrias. Un profesor se encargó de instruir a los alumnos en el misterioso mundo de los bemoles, arpegios, corcheas, verdaderos símbolos criptográficos para los jóvenes de entonces. No hubo requisitos especiales para la admisión, aunque sí se firmaba un contrato para garantizar la estabilidad del grupo y como se consideraba que la música , aparte de enaltecer el alma, tenía efectos  resocializadores, invitaron a participar en el proyecto a dos de los integrantes de una familia, adicta a sustraerse los bienes ajenos, especialmente, las aves de corral, hecho que la población con sorna había testimoniado en un verso de dominio público que decía:


Sale la luna, 
sale el lucero
sale Juan G. 
para el gallinero.
  

Sin embargo y pesar de las buenas intenciones de las autoridades, la música no sirvió para encaminar por la senda del respeto de los bienes ajenos a la referida familia, pues padre e hijo, desaparecieron de un momento a otro, claro está, llevándose los instrumentos.


1927, Colombia libre y Colombia esclava, una de las carrozas participantes en el desfile conmemorativo del 20 de Julio. Ambientada, claro está por la Banda de música municipal.


Julio 20 de 1930,  después del desfile las autoridades civiles, políticas y eclesiásticas posan en la antigua iglesia parroquial, donde se destaca, el reloj que hoy se encuentra en una de las torres de la Basílica Menor.


A pesar del contratiempo inicial, la retreta se convirtió para  los santarrosanos en toda una institución y una fuente inagotable de sorpresas y emociones donde descubríamos con estupor como el anónimo sastre, el humilde zapatero y aquel insensible peluquero que con su vieja y oxidada máquina, poco antes nos había arrancado fragmentos de cuero cabelludo, asumían otra identidad, y como héroes de aventuras se enfundaban en un elegante uniforme azul y se transformaban en virtuosos magos que guiados por partituras llenas de misteriosos signos, arrancaban con sus manos de obreros melodiosas notas a sus instrumentos.

En esa época los prejuicios imperantes erigían un infranqueable muro que dificultaba  el trato entre los adolescentes, pues en algunas personas existía la convicción que la joven corría el peligro de quedar embarazada, aún con un simple saludo de manos; por tal motivo, ante la imposibilidad de burlar el rígido cerco de la vigilancia paterna, la retreta sirvió como amable pretexto  para el ansiado encuentro y mientras los severos y austeros padres se extasiaban en las vibrantes notas musicales, los jóvenes intercambiaban significativas miradas creando un código propio de señales formado por gestos, mohines y guiños que les servía de arrobadora comunicación, sólo interrumpida por un discreto codazo de la madre cuando la niña se entusiasmaba más de la cuenta en el mudo diálogo de su príncipe azul.

En 1944, cuando agonizaba la bárbara y cruenta Segunda Mundial, lo santarrosanos que desde finales del siglo XIX  tenían una fuerte conexión emocional con los Franceses, gracias a la comunidad Vicentina, celebraron con emoción la liberación por parte de los aliados del gran país Galo organizando un gran desfile hacia las instalaciones de la Escuela Apostólica; la marcha la encabezaba la banda municipal , interpretando los acordes de la Marsellesa, mientras la población cantaba emocionada los inmortales versos: allons enfants de la patrie le jour de gloire est arrivé¡       

Viaducto de La Hermosa.



En 1925, la inauguración del ferrocarril se realizó con fuegos florales, concursos de poesía  y de historia cuyo primer premio fue otorgado al Sacerdote Diego María Gomez con sus Apuntaciones Críticas para la historia de Santa Rosa. Lo mismo se hizo en la celebración de los cien años de la muerte del Libertador donde además de los referidos concursos se efectuaron actividades deportivas y una curiosa muestra de la esencia de la época llamado “aprovechamiento de lo inútil” convirtiendo lo inservible en elementos aprovechables como 
las colchas hechas de retazos, cuyos colores y formas le daban a los cuartos de nuestras abuelas, pudientes o no una pincelada de alegría y colorido.

La agricultura era la principal fuente de ingresos en el pueblo en 1905, y para diversificar las fuentes rentísticas y empleo, se mandó a traer un detenido de la cárcel de Popayán, experto en telares, quien se encargó de sembrar la semilla de ésta modalidad de artesanía que hoy es en la ciudad una de sus actividades más representativas, uno de  los concejales, se comprometió mediante fianza a garantizar los gastos de la captura del reo, si éste aprovechando la coyuntura se evadiera ; simultáneamente, se trajeron copas y entrecopas para la enseñanza de los sombreros, que en 1911 era una próspera industria; el camino del Madroño, que iba hasta Ibagué se construyó buscando mejores alternativas comerciales para los nuevos productos.


Curva de las Brujas, camino del Madroño, ruta hacia Ibagué.


A partir de 1910, los sacerdotes de la Escuela Apostólica, fomentaron, después de traer el pasto micay, la ganadería  y en 1911  aparecen las trilladoras, dinamizando el empleo e  iniciando con fuerza la cultura cafetera, con el frondoso arábigo, el sombrío que además de facilitar un cultivo sin excesos de químicos, venenos y fungicidas por el control biológico que la biodiversidad generaba, brindaba un maravilloso nicho ecológico que albergaba aves, marsupiales, mamíferos y especies como el armadillo y otras exponentes de nuestra atormentada fauna. La vivienda, producto de una herencia española, reinterpretada con los materiales de la región, con extensos corredores y grandes aleros incorporadas al paisaje como un armónico complemento empezaban a darle forma, con los mitos y leyendas del pensamiento mágico, al Paisaje Cultural Cafetero que años después sería declarado por su carácter de excepcional Patrimonio Cultural Cafetero, a pesar que en el siglo XX, años setenta, buscando mayor producción por hectárea, se arrasó con el sombrío infringiéndose al entorno una herida mortal , cavando el hábitat de aves , insectos, fuentes de agua, árboles, mamíferos y un patrimonio intangible materializado en saberes acumulados como los ciclos de la luna para siembras y cosechas, leyendas y mitos trasmitidos de generación en generación en cocinas iluminadas por el fogón de leña y animado por el chisporreteo de las brasas.




Paisaje cefetero, vereda Colmenas.


Periódicamente, en las primeras décadas del siglo XX, compañías de artistas reunían a la `población con un espectáculo de variedades que incluían en 1910, Oberturas interpretadas por bandas de postín, sainetes como el soldado recluta, contorsionistas, equilibristas y actos de malabares a caballo, sin excluir al gran clown de la época Antoñito , quien “hacía las delicias del público”.

Durante el siglo XX, las fiestas patrias unieron a la población en torno a los ideales de nación, los desfiles, resultado de los numerosos centros estudiantiles se constituyeron en “el traje de gala de la ciudad” y causaron admiración en propios y extraños, uno de ellos Jorge Eliécer Gaitán, cuando siendo Ministro de Educación visitó a la ciudad en 1940; las bandas marciales, luego transformadas en rítmicas, animaban el evento; cohesionaban también a los habitantes de la ciudad los juegos deportivos municipales y las exposiciones agrícolas, industriales y artísticas donde participaban desde el hacendado más opulento con sus imponentes equinos hasta las sencillas abuelas  con sus hermosos bordados, una refinada tradición hoy borrada de nuestra memoria colectiva. Todos exhibían en sus casas orgullosos los diplomas de participación. En los colegios, con sus actividades extracurriculares se seguían impartiendo , después del horario escolar, clases de guitarra, teatro, fútbol, canto y artes manuales y en los Centros literarios, el alumno exponía, sin ningún apremio ni amenaza sus aptitudes como canto, exposiciones, sainetes, declamación..etc.

1940, visita del doctor Jorge Eliécer Gaitán a Santa Rosa de Cabal.



Los juegos deportivos municipales como los de 1937, agrupaban y fomentaban el sentido de pertenencia, inspirados en la expresión : "Mente sana en cuerpo sano" incorporando vistosos y festivos condimentos sociales como reinas, saludadas reverentemente por los oradores parroquiales en su coronación, como Su majestad; desfiles, competencias deportivas. Era toda una fiesta de exaltación colectiva, en la que participaban hasta los bebés, pues se elegía el niño más sano, y rubicundo,"el bebé maicena", concurso estimulado entonces por la referida fécula.

Los principios del Varón Pierre de Coubertain: lo importante, no es ganar, lo importante es competir", tuvieron siempre vigencia en la ciudad, replicados y fomentados por los educadores, verdaderos cruzados y apóstoles de la formación espiritual y física de la juventud como el recordado profesor Jorge Orozco.
1937, juegos deportivos municipales.





1937, Olimpiadas Municipales, la  reina del certamen, Mery , hace el saque de honor en el partido de fútbol entre el Patria y el Once, en la cancha de Patiobonito.


No fueron pocos los frutos de estas valiosas políticas institucionales, entre los que sobresalen deportistas como el ciclista Alvaro Mejía, con un valioso palmarés a nivel nacional e internacional, cuarto en el tour de Francia, en una época en la que se decía que en la vuelta al país galo no habían ganadores, sino sobrevivientes por su exigente recorrido, extenuantes etapas y poco descanso y el famoso director técnico Juan Carlos Osorio, un innovador y referente del fútbol en el plano nacional y continental.       



Alvaro Mejía, "El Cometa"




Profesor Jaun Carlos Osorio, D,T. del seleccionado nacional de Méjico.


En casi todos estos eventos, se avivaba la llama del amor por la patria con un condimento de emotividad, fervor y cohesión social con el juramento, tomado por lo general por uno de los alumnos distinguidos a manera de reconocimiento cuyo textos era el siguiente: " jurais por Dios, fidelidad a mi bandera y a mi Patria, Colombia, la cual es símbolo de una nación soberana e indivisible, regida por principios de libertad, orden y justicia para todos ? ¡Sí juro¡, respondía la multitud, con un estentóreo rugido. Después, el interlocutor, terminaba diciendo:" ..si así lo hicieres, que Dios y la Patria os lo premien, o si no que Él o Ella os lo demanden."   

En los eventos, cívicos deportivos, el juramento a la bandera tenía un profundo significado, generando compromiso, cohesión social y sentido de pertenencia.


Por lo general el periodismo tuvo valiosos cultores durante todo el siglo XX, agitando ideas, promoviendo altruistas causas y propiciando el debate ideológico. Periódicos como el civismo animaron valiosos procesos sociales, sin que faltara los enfrentamientos acres como el suscitado en 1915 cuando la joven escritora Blanca Isaza se burló de los versos de Pedro Eduardo Botero, un interesante personaje, arriero de profesión  y director del periódico El Cóndor” desatando su furia cubriendo de imprecaciones al juez del Circuito, padre de la precoz escritora; otro periódico, el “chapola”, defendió al funcionario y su hija, creando en Santa Rosa una verdadera “lucha de clases” y una fuerte tensión social que fue sofocada casi por las vías  de hecho en detrimento del contestatario arriero, quien era en su época un verdadero dinamizador intelectual y  agitador de ideas pues cuando salía con sus recuas llevaba en el hatillo ejemplares del “Condor” para ser entregada en los pueblos por donde trasegaba y a vez recibía las gacetas publicadas en estas poblaciones. Esta disciplina tuvo en Santa Rosa su máximo exponente con Orlando Sierra, el valiente subdirector de la Patria quien no concilio con la corrupción y desnudó con su pluma a aquellos que saquearon el patrimonio público, sus escritos en Punto de Encuentro, fueron en su momento crónicas de una muerte anunciada como lo expresó en una de ellas al decir : “Pienso, luego : ¡pum¡



Orlando Sierra, uno de los grandes periodistas de Colombia, inmolado en defensa de la verdad .
Muchos fueron los periódicos que se editaron en Santa Rosa; hoy El Faro continúa la valiosa tradición periodística de la ciudad . 


Un país laico y con libertad de cultos como al actual, no obsta para decir y reconocer que en su momento la religión tuvo una fuerte influencia : las fiestas de Corpus, celebradas desde sus albores desde 1853, las Semanas Santas, multitudinarias, las fiestas de San Isidro y las advocaciones marianas que unían a los habitantes del campo con los de la ciudad, las misiones del Padre Estrada, legendario sacerdote,  en el Español y su admirable entusiasmo para integrar lo espiritual con lo pagano como las carreras de caballos, varas de premio sin que la mezcla de agua bendita con aguardiente lo escandalizara. Monseñor Augusto Trujillo Arango, es el representante del clero más destacado de la ciudad, durante 45 años, fue el orador sagrado más importante de Colombia y su Sermón de las Siete Palabras tuvo por Caracol , en su momento la mayor audiencia del País. Su secreto para ser escuchado por creyentes y agnóstico radicaba en que sin dejar de ser un orientador espiritual, era un brillante historiador que interpretaba el momento que vívía el país.      

Monseñor Augusto Trujillo Arango, en su momento el orador sagrado más importante de Colombia.







Hoy, hay nuevas realidades, no hay sombrío en el café, pero se busca incursionar en la modalidad de cafés especiales con las “calles del café”; el chorizo y su record mundial tiene hoy un lugar en la gastronomía del país y un día en el año para su degustación; la poesía aún se sigue cultivando todos los primeros miércoles del mes en el parque del machete y  la casa de la Cultura, fundada en 1950, tiene en su grupo de danzas una exquisita forma de recrear los aires nacionales; una nueva generación de jóvenes pintores irrumpe con fuerza en el panorama nacional, en donde le maestro Leonel Ortiz, brilla con luz propia; la biodiversidad la fauna y la flora  están peligro de extinción por la indiferencia oficial y el avance de la iniciativa privada. 

Escribiendo estas notas, veo admirado, pero consternado las imágenes de una danta, deambulando por una de las carreteras de las pisos térmicos altos de la ciudad, sublime imagen; pero servirá para despertar conciencias y presionar por generar un plan de contingencia para proteger estas especies, los monos aulladores y en general la flora y la fauna cuya magnificencia hizo creer a los españoles que habían llegado al paraíso terrenal? Las bondades de la declaratoria por parte de la UNESCO de Patrimonio Cultural de la Humanidad , no ha llegado al campo, sus casas se están cambiando por moles de cemento, los santuarios indígenas y los caminos, borrados por concesiones madereras o servidumbres energéticas ; veredas como el Español, que aún conservan la esencia de nuestra cultura, languidecen, sin renuevo generacional con nuevos propietarios sin arraigo que arrasan lo auténtico  poblando con “chalets” las laderas y montañas en cuya topografía algún día lucieron en armoniosa adaptación las casas de bahareque, antes de que nos avergonzáramos de ellas y las asociáramos con pobreza y catalogáramos como nido de bichos y roedores.

¿Siquiera se murieron los abuelos?
      

       

martes, 30 de mayo de 2017

Arte popular en el siglo XX.

Nada más visitado en un  zoológico que el recinto de los monos. Sus graciosos gestos, piruetas y relaciones afectivas suscitan risas, comentarios irónicos y admiración. Sin embargo, lo que los risueños visitantes no alcanzan a vislumbrar es que están ante un espejo: los primates reflejan el mundo del "pitecántropus erectus", el  homo sapiens, el autoproclamado rey de la creación, el hombre. 

 Sin embargo, conociendo la irracional actitud del homo sapiens que menosprecia a las demás especies y les niega un espacio bajo el sol, destruyendo la magia de la naturaleza por mezquinos intereses utilitaristas y asumiendo una testaruda negación de las teorías de Darwin, creo que el gran naturalista e investigador tuvo un pequeño error de interpretación científica: no es que el hombre descienda del mono, es que el hombre es una burda caricatura del mono. 

Y para confirmar lo aseverado, los dejo con unas imágenes del siglo pasado, donde el pincel de los artistas populares pintaban con gracia y realismo la esencia de la época.



Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia.









Aunque el amor es un estado de idiotez transitorio, con enamorados así el encanto es fugaz.








domingo, 28 de mayo de 2017

Visitantes ilustres.

En la presente página registramos las imágenes de los visitantes ilustres que convocaron multitudes en la Ciudad de las Araucarias de las cuales quedaron registros fotográficos. Iniciamos con el multitudinario recibimiento que en 1920, se le hizo al Presidente MARCO FIDEL SUÁREZ. La tradición oral nos cuenta , que el alcalde de la ciudad, en el momento que expresaba en su discurso de bienvenida  "... este  humilde villlorio, señor Presidente se congratula de contar con su presencia...", fue interrumpido por el mandatario con la frase, : " humilde villorio, ¡no¡, señor alcalde : ¡CIUDAD MODELO DEL DEPARTAMENTO MODELO.¡

Marco Fidel Suárez, había nacido en Hatoviejo, (hoy Bello), en una humilde vivenda de bahareque, cuya tipología aún se conservan en Santa Rosa. Aunque no pudo terminar su mandato por intrigas políticas, en su gobierno se impulsaron obras de gran importancia para el futuro del país, como la aviación , estableciéndose la Compañía Colombiana de Navegación Aérea, segunda empresa de aviación comercial aérea del mundo; la primera fue la KLM de Holanda . En sus cartas se refería a Santa Rosa como la "la ciudad que más nos quiere en el Quindío". Cuando arreciaron las polémicas y la tormenta política que culminó con su retiro del solio de Bolívar, múltiples mensajes de solidaridad y apoyo a Palacio, muchos de ellos procedentes de Santa Rosa como el del ciudadano EMILIO FRANCO que expresaba:" nuestra familia, entre hermanos, primos, sumamos 50 soldados ; pocos, pero, altivos ofrecémosle sangre defensa gobierno.

El Concejo de Santa Rosa de Cabal expidió en 1927 la Resolución Nº 1 lamentando el fallecimiento que despertó con su ascenso político la reacción de las élites económicas del país por su humilde estrato social.


Casa donde nació el Presidente MARCO FIDEL SUÁREZ.

Recibimiento al Presidente Marco Fidel Suárez.



Vivienda ubicada en Potreros que como se puede apreciar, conserva la tipología de las construcciones de la colonización y con una gran similitud con la casa donde nació Marco Fidel Suárez. Construcciones como ésta y otras que representan la esencia de nuestra arquitectura deben ser protegidas .

Continuando con nuestro registro de los personajes que convocaron multitudes, llegamos a 1940, en la visita del Ministro de Educación de entonces, el líder JORGE ELIÉCER GAITÁN, cuyo verbo encendido y su compromiso con las clases populares lo convirtieron en un ídolo, un verdadero tribuno quien con frases como "No soy un hombre, soy un pueblo", "Colombia no es un país de dos partidos, es un país que han partido en dos", "si avanzo, seguidme, si vacilo empujadme, si retrocedo, matadme" y muchas más que lo convirtieron en la esperanza de las clases humildes, frustrada con su asesinato en 1948.

JORGE ELIÉCER GAITÁN  admiró el orden, la solemnidad y la elegancia de los desfiles estudiantiles de la ciudad , "el traje de gala con el cual Santa Rosa se presentaba en sociedad" y evidenciaba la vitalidad educativa de la Villa de Fermín López.






Jorge Eliécer Gaitán en Santa Rosa de Cabal.





El inconfundible perfil del doctor Jorge Eliécer Gaitán desde uno de los balcones del parque de Bolívar.

Visita del Presidente Mariano Ospina Pérez y su esposa Berta Hernández .




El 31 de marzo de 1947, el Presidente Mariano Ospina Pérez y su esposa Berta Hernández visitaron a Santa Rosa.





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Interior de la Casa Consistorial (Alcaldía)

La multitud se agolpó frente a la Casa Consistorial para escuchar la alocución del gobernante.







El mandatario se dirige a los santarrosanos desde los balcones de la Casa Consistorial.







Otro ángulo de la recepción al gobernante.

lunes, 8 de mayo de 2017

La Corrupción, cáncer social



Raíces muy profundas tiene la corrupción en nuestro país. Ya desde la época de la Colonia, matriz de nuestra nacionalidad, los españoles desbordaron barreras éticas y morales para embadurnarse con fruición morbosa en el “estiércol del demonio”: esclavizaron pueblos libres, legitimados con la autorización del representante de Dios en la tierra, el lascivo y mundano Papa Alejandro VI; secuestraron indígenas para pedir rescate y una vez obtenido el botín asesinaban a la víctima como pasó con Atahualpa, vendían títulos nobiliarios  acreditando la limpieza de sangre y falso abolengo de oscuros  trepadores sociales, quienes en su país de origen comían las bellotas con las cuales alimentaban a sus cerdos. 

La Independencia no trajo un cambio en el respeto por los valores y el patrimonio público; en el siglo XIX, el dudoso manejo de los préstamos ingleses al país generó grandes polémicas y mutuas recriminaciones entre nuestros sacralizados próceres; algunos atribuyen la feroz rivalidad entre Bolívar y Santander a la irónica frase pronunciada por El Libertador, después de un juego de cartas con “El Hombre de las Leyes” :”por fin me tocó algo del empréstito con los ingleses”, dijo con ironía y desde entonces el país se dividió en dos bandos distanciados ideológicamente que arrastraron a los granadinos a sangrientas guerras civiles. 

Caricatura de Rendón en 1928, referente al asalto de los intereses del país a los recursos naturales (el niño negro representa el petróleo ), el Tío Sam se presenta con sus empréstitos que evidentemente enajenaron la soberanía nacional y eran gastados como USA determinara.


El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones: para aminorar la violencia generada por liberales y conservadores, se instauró el Frente Nacional; esta institución repartió, como un inicuo botín pirata a partir de 1958 y durante diez y seis años, todos  los cargos públicos por partes iguales entre las dos colectividades políticas, incluyendo la justicia las corporaciones de elección popular y los organismos de control. Este espurio ayuntamiento logró la cohabitación de “godos” y “cachiporros” en un cómodo maridaje que trajo complicidad e impunidad en el doloso manejo de los recursos oficiales.

 Como no hay nada tan malo que no pueda empeorar, en 1968, el presidente de la época estableció los llamados auxilios parlamentarios;  retribuía así generosamente al congreso por  haber aprobado algunas reformas a la Constitución solicitadas por el mandatario. Los referidos auxilios eran cuantiosos recursos asignados a senadores y Representantes, con potestad de administrarlos como si fueran plata de bolsillo a través, no pocas veces, de fundaciones fantasmas, por donde se desangraban los dineros que debían atenuar las desigualdades sociales y el drama de nuestro pueblo.


Ayer como hoy el endeudamiento externo limita el ejercicio de la Soberanía y el país queda condicionado a los intereses foráneos que imponen lesivas condiciones para la economía nacional.


En 1991 el país recibió alborozado la expedición de una nueva Constitución; La Carta Magna “abolió” los auxilios parlamentarios; con la Tutela y otros reformas surgió la esperanza de un  nuevo amanecer donde los bolsillos de los administradores y líderes políticos “serían de cristal”, pero el tiempo demostró lo contrario; acordes con la estrategia de la sociedad moderna de desfigurar la realidad a través del lenguaje, los auxilios parlamentarios se transmutaron en el presupuesto de la nación con el nombre técnico de “cupos o cuotas de participación”, legitimados por los estadistas  como un instrumento de “gobernabilidad” y el pueblo, que no es  bobo e intuye lo que hay detrás de la aparente fachada, tapándose la nariz, llama “mermelada”.



Si el agua viene turbia desde la fuente, no puede uno esperar el fin de la corrupción o su “reducción  a las justas proporciones”, como lo preconizan gobernantes o aspirantes a la Primera Magistratura con el anuncio de la expedición de leyes  aumentando penas, maquillando una dolorosa realidad protagonizada por una dirigencia voraz, que le niega a la población el derecho fundamental a la vida y la salud y convirtió la Tutela, tal vez la más esperanzadora institución de nuestra legislación, en letra muerta y menos aún, cuando las nuevas realidades dejan entrever la entrega de la soberanía por parte del país político a las potencias extranjeras a través de empréstitos y compañía multinacionales como Odebrech que apoyaron gobernantes, compraron conciencias y luego pasaron cuenta de cobro; su factura fue cancelada con jugosas concesiones y oprobiosos contratos en detrimento del bienestar de los colombianos y la fe pública.