martes, 27 de diciembre de 2016

La fuerza de la historia y el Paisaje Cultural Cafetero



Un astronauta norteamericano describía así las impresiones vividas en su primer viaje espacial: “al principio todos nos dirigimos a la ventanilla de la nave, para ver orgullosos como se perfilaba nuestro nación en toda su grandeza; pero a medida que incursionábamos en el espacio exterior sólo veíamos los continentes, sin fronteras que delimitaran y dividieran a los países y desde nuestra privilegiada óptica notamos como los mares no separaban, unían; las grandes cadenas montañosas, si bien culminan al borde del litoral, emergían del mar continuando su imponente relieve en otro continente y  como en un alucinante rompecabezas se ajustaban los contornos de  los cinco continentes quedando presente en nuestras mentes el pasado común de la tierra, borrado hoy por las disensiones ideológicas, las divisiones políticas  y los prejuicios que dividen al mundo”.
La misma razón de hecho se aplica con nuestra  historia: al principio estudiamos con emoción la gesta de los fundadores del solar nativo, luego, al avanzar en la investigación afloran los fuertes lazos económicos, sociales, políticos y culturales que nos unieron en el pasado con otros municipios con los cuales hoy, carecemos vínculos acordes con el pasado común.

Primeras viviendas de colonos , lo más aproximado al rancho de vara en tierra. (imagen tomada de Internet)


 Santa Rosa fue el distrito que más tierras recibió de la provincia y de la nación en el siglo XIX; sus fundadores, convirtiendo el trabajo en una religión,  abrieron caminos y facilitaron nuevos asentamientos que más tarde tuvieron autonomía administrativa; su extenso territorio se fragmentó para dar vida a distritos como San Francisco, La Villa de María y más recientemente Dosquebradas. Gracias a su estratégica ubicación, Cabal estaba llamada a ser el eslabón que rompiera el aislamiento de las provincias de Antioquia y Cauca, divididas ideológicamente y separadas también por una naturaleza arisca e indomable.

 El decreto expedido por el Presidente Pedro Alcántara Herrán autorizando la fundación de Cabal, primer nombre de nuestra ciudad, obligaba como contraprestación que “ la población quede en un punto donde debe pasar el camino que une a los cantones de Salamina (Antioquia) y Cartago (Cauca)  y en cumplimiento de la referida exigencia a partir de 1856, Santa Rosa, unida con Villamaría y el cartagueño, Félix de la Abadía empezaron la construcción del Camino del Privilegio. Esta obra considerada por el dinámico empresario como “ indicada por el Eterno como el vehículo que había de conducir a nuestro suelo la riqueza de Antioquia” dinamizó la economía de la región gracias a las particularidades propias del proceso de colonización basado en la pequeña y mediana propiedad, las relaciones de confianza y solidaridad inherentes a la  construcción colectiva del patrimonio público como escuelas, casas consistoriales, cementerios, plazas y caminos, propiciaron el nacimiento del Paisaje Cultural Cafetero, cuando el café, nuestro maná vegetal, se insertó en los mercados internacionales.




El Camino del Privilegio unió a las provincias del Cauca y Antioquia e incidió decisivamente parael nacimiento del Paisaje Cultural Cafetero.



La selva separaba a las provincias de Antioquia y Cauca antes d ela construcción del camino.




La obra fue catalogada por Félix de la Abadía como indicada por el Eterno como el vehículo que habría de conducir a nuestro suelo la riqueza de Antioquia.



El carácter excepcional de esta cultura incidió para que la UNESCO  lo declarara Patrimonio de la Humanidad, circunstancia que indudablemente cambió el semblante de los pueblos al valorar y preservar la arquitectura raizal, el patrimonio natural e intangible  y adquirir conciencia de sus perspectivas sociales y económicas.


Sin embargo, queda mucho por hacer, la declaratoria no ha llegado al campo y el tema es griego o mandarín para los campesinos que ven como no hay relevo generacional y se llena la zona rural de chalets y moles de cemento en detrimento de la tipología ancestral. Además, cada población debe incluir  en sus planes de desarrollo y ordenamiento territorial acciones efectivas para proteger los atributos del paisaje y aprovechar las fortalezas de tener un pasado común con el fin de aunar esfuerzos, logística e inversión  para emprender acciones conjuntas y así cumplir con los objetivos de la declaración. Una asociación de los municipios de Manizales, Villamaría, Chinchiná, Santa Rosa, Dosquebradas, Pereira Cartago y otras ciudades afines podría iniciar entre otras obras, la recuperación del Camino del Privilegio, vía que entre el Alto del Yarumo y San Julián en Villamaría conserva su autenticidad y su belleza natural , antes que se borre su histórico trazado con una carretera y en los sitios donde ha sido reemplazado por una vía, como actualmente sucede entre Santa Rosa y el Alto del Oso en Dosquebradas, bordear su recorrido con corredores biológicos conectados con los últimos relictos boscosos existentes,  reivindicando además  el hermoso Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de la Pureza donde las imprecaciones de los arrieros asaeteando a las nobles acémilas en el crítico y pantanoso paso se sublimizaron en el imponente lugar sagrado, testimonio de la fe. El proyecto que uniría tres departamentos e incluiría también la recuperación ambiental y la preservación de la esencia raizal de las construcciones,  tendría su punto de partida con la celebración conjunta del Día del Camino del Privilegio.


El Camino del privilegio, entre el Alto del Yarumo y San julián en Villamaría aún conserva su esencia y su biodiversidad.




Los antiguos canalones que vieron pasar a Tomás Cipriano de Mosquera y su ejército y los arrieros que enlazaron lejanías.


Saliendo del hermoso dosel verde , verdadero laberinto natural que aún conserva, aparte de su historia especies alucinantes como la mariposa con alas de vidrio, la mariposa que Dios dibujó pero no pintó.



Paisaje de Santa Bárbara visto desde el camino en ruta hacia el Alto del Yarumo


Una reliquia del pasado: la puerta de golpe que facilitaba el tránsito de viajeros y semovientes pero cumolía simultáneamente con la misión de mantener el cerco en las propiedades.

El doctor Guillermo Aníbal Gartner Tobón en el manantial del Santuario Nuestra Señora de la Pureza en el Alto del Oso en Dosquebradas, que constituía en el siglo XIX  la parte más crítica del camino y donde los arrieros soltaban sus imprecaciones para impedir que las nobles mulas quedaran atrapadas en el fango. Por aquellas cosas de la historia las imprecaciones se sublimizaron en un hermoso santuario que todos creyentes o no debemos conocer.



Los pueblos de la civilización cafetera, trabajando unidos con base en la fuerza de la historia preservarán su autenticidad y belleza escénica, elementos que aparte de reivindicar el sentido de pertenencia e identidad, incrementarán su potencial turístico.
P.D. Más información en el blog: Atalaya Santa Rosa de Cabal: el Camino del Privilegio. Y en youtube: Jaime Fernández Botero: El Camino del privilegio, El Camino del Privilegio, Alto del Oso, Dosquebradas.
        



lunes, 26 de diciembre de 2016

"La Médica" de la Capilla.


"El milagro dijo un pensador , no es más que la aparición súbita de una realidad escondida"

                                                                                                                             Amado Nervo

Al amanecer de 1939, en la vereda La Capilla, el sol había acudido al llamado del gallo como como caso todas las mañanas y al conjuro de su manto de luz la vida se despabilaba, iniciando la naturaleza su concierto cotidiano. El fresco aire matutino, impregnado de finas esencias , traía un nuevo aroma:el dulce y acaramelado olor de la molienda; la época de la cosecha de caña había llegado y siguiendo un rito ancestral los habitantes de la vereda acudían alegres al trapiche con un cañuto de guadua a recibir el melao, zumo de la caña que luego se convertiría en panela. El tiempo de penurias o de "peladez" como lo llamaban nuestros campesinos había acabado; por eso, el jolgorio y la celebración unía a campesinos y labriegos en torno a las hirvientes cubas en un ambiente que embriagaba los sentidos.



Pintorescas viviendas surgían a la vera del ferocarril



Los colores fuertes impactaban de las  casas de bahareque impactaban visualmente y contrastaban con el "verde de todos los colores" propio de nuestra zona rural.



Aunque humildes resplandecían como el metal bruñido pulidas por el incesante barre de las escobas de verbena .


humildes casas de bahareque dignificadas por la explosión multicolor de margaritas novios geranios dalias y rosas.


La Capilla era ceñida por la diadema de acero de los rieles del ferrocarril.


La Capilla.


La vereda La Capilla, era cruzada por la diadema de acero que constituían los rieles del ferrocarril; a su vera se distribuían las pintorescas casas de bahareque que aunque humildes y con piso de tierra, resplandecían como el metal bruñido, pulidas por el incesante barrer de las escobas de verbena y la explosión multicolor de margaritas, novios, geranios y dalias cultivados en modestos tarros, recipientes y micas rotas y desconchadas dignificadas con la belleza de las flores que albergaba..

Leonor, una jóven conocida en el sector por su mente confusa y dispersa, vivía en la finca "Los Encuentros", llamada así porque en sus inmediaciones se unen los ríos San Eugenio y Campoalegre que desde sus nacimientos cubren a Santa Rosa con un refrescante abrazo. Desde muy niña, Leonor, mostró extraños comportamientos asociados con trastornos mentales : era lo que la gente catalogaba como "media lengua", se le veía  absorta hablando sola; con frecuencia los moradores de la vereda la encontraban perorando un largo y enredado monólogo ante un "calvario", sitio donde algún desgraciado campesino había caído víctima de la barbarie humana; una cruz levantada en un recodo del camino, apuntalada por cúmulos de piedrecillas dejadas por los labriegos al pasar recordaban el infausto suceso. Las limitaciones de Leonor hicieron que no fuera a la escuela por eso, no aprendió a leer y a escribir y fiel a su carácter dócil y resignado aceptó que su vida transcurriera entre el hollín y el humo de la cocina donde fue relegada porque según las reglas de juego en el campo, uno debe estar donde es útil.


Los Encuentros, vivienda de Leonor, quedaba cerca de la confluenci,a de los río Campoalegre y Campoalegrito. Al fondo Naranjal 



Contrastrando con el espíritu timorato y medroso de Leonor, su madre, llamada mamá Zoila por los vecinos de La Capilla era la personificación del movimiento y la vereda marchaba al ritmo de su vitalidad. Su casa se convirtió en un blanco palomar desde donde se proyectaba en todas direcciones el influjo de su alma generosa y noble; la casa de mamá Zoila, decían los vecinos, era como la casa del cura: lata segura. (la expresión, lata significaba comida en el argot de antaño). Tenía como todas las matronas de ayer, un conocimiento empírico del poder medicinal de las plantas; sin embargo,  era consciente de las limitaciones curativas de éstas y justificaba la ausencia de resultados en algunos de los tratamientos que prescribía con la expresión " cuando Dios no quiere, el santo no puede". Sentía por los niños débiles y enfermos, que "crecen hacia abajo, como las colas de las vacas" un afecto especial, llegando a convertir su casa en un verdadero hospicio donde albergaba a los famélicos infantes, sometiéndolos a rigurosos tratamientos propios de la época donde no faltaban los baños con leche irrigados directamente de la ubre de la vaca y los tragos de leche caliente con extracto de boñiga para el sarampión y sobre todo, cariño, mucho cariño, porque según su criterio, el amor para el niño, es lo que el sol para las flores. Después de un tiempo, devolvía a los pequeños a sus agradecidos padres rubicundos y regordetes, listos para participar en el concurso del bebé más sano, que entonces patrocinaba la fécula farina.

Cuando la muerte enlutaba uno de los hogares de La Capilla, mamá Zoila se constituía en el apoyo fundamental para que los atribulados deudos superaran la dura prueba; sin embargo y en forma extraña, al culminar los novenarios, su hija Leonor salía de su abstracción y con voz inusualmente clara y segura conminaba a su padre a viajar a Buga a pagar una promesa incumplida por el vecino fallecido al Señor de los Milagros  o a cancelar una deuda insoluta y contraída con el dueño de la fonda de la vereda por otra persona que había entregado su alma a Dios. El padre, bonachón y complaciente , cumplía pacientemente los pedidos de Leonor interpretándolos como una extravagancia más de su desdichada heredera.

El entorno actual de La Capilla.


Hermosas postales que aún recuerdan el pasado .


Antes la caña era el principal producto agrícola de la vereda.


El ferrocarril de Caldas, al borde de la quiebra por falta de pasajeros se fortaleció con el incremento de viajeros que visitaban La Capilla atraídos por la fama de Leonor. 


Antiguo tanque que surtía de agua al tren y que como se ve está a punto de desaparecer. Debe ser recuperado por su valor histórico y está ubicado en Campoalegre Estación en La Capilla.


Una tarde un atribulado padre acompañado por un nutrido grupo de vecinos de La Capilla, acudió a la finca "Los Encuentros" llevando dos de sus pequeños hijos quienes agonizaban víctimas de un extraño mal. Esperaba encontrar en Mamá Zoila la terapia salvadora que le devolviera la salud a sus hijos. En el momento en que la respetable matrona _después de un breve diagnóstico_ iniciaba la medicación, Leonor la interrumpió con decisión y ante la sorpresa de los presentes exclamó:"¡ ese no es el tratamiento¡" Una débil réplica de su progenitora, fue acremente sofocada por Leonor con la expresión:"cuando yo digo burro negro no le busque pelo blanco", procediéndo a suministrarles a los niños un desconocido coctel de hierbas. Esa noche los niños permanecieron en la casa de Los Encuentros y los vecinos contagiados por una extraña corazonada permanecieron en vela en torno a los rescoldos de una fogata.

Se ha dicho que le milagro es "la aparición súbita de una realidad escondida" y esa misteriosa realidad oculta se manifestó a la mañana siguiente: los niños despertaron más lozanos que nunca y con esas pinceladas carmesí que el aire fresco de la montaña deja en las mejillas del campesino. Se constató el pálpito  en  aquella noche de vigilia, noche en que los campesinos -entre el sopor y el chisporroteo de las brazas, juraron haber tenido una revelación: según ellos cuando Leonor parecía hablar sola,  en realidad se estaba comunicando con las ánimas y éstas le habían otorgado el poder de curar como una gracia por las manifestaciones de su alma noble y al pagar las promesas y deudas de quienes en el más allá no encontraban la calma espiritual por no haber podido cumplir con los compromisos adquiridos, en una época en que la palabra empeñada era una escritura pública.

Desde ese momento la historia de La Capilla se dividió en dos. Atraídos por los desbordados comentarios empezaron a llegar enfermos desde los cuatro puntos cardinales. Los habitantes de la vereda esperaban el tren con ansiedad pues los pacientes significaban dinero generando empleo fácil y lucrativo y la economía de la región se orientó a ofrecer servicios a los peregrinos. A lo largo de la vía férrea surgieron innumerables ventorrillos ofreciendo a los visitantes viandas y gaseosas, mientras otro sector de la vereda brindaba alojamiento ya que el número de pacientes era tal que debía esperar varios días para ser atendidos por Leonor cuya fama había trascendido las fronteras regionales y ya ostentaba el flamante título de la Médica de la Capilla un instrumento que Dios había instituido para atenuar el dolor de la frágil humanidad.

Mientras tanto los trapiches y cañaduzales se habían quedado sin mano de obra y el atosigante barullo de la multitud y los problemas de orden público inherentes a las grandes concentraciones de personal enrareció el ambiente y cortó de raíz el melodioso concierto de los pájaros, que asustados ante la nueva realidad emigraban en bandadas abandonando los yarumos carboneros y guayacanes que fueron su santuario.

La Médica de la Capilla oficiaba como médium y por no saber leer ni escribir dictaba las recetas a uno de sus familiares éstas eran sencillas casi que folclóricas: "báñese en la noche de luna llena con agua de rosas rojas trasnochadas" y añadía.."Póngale mucha fe". El viajero daba una donación voluntaria en dinero que aunque pocas veces fue importante el aporte del excesivo número de peregrinos convirtió su vivienda en verdadera "casa de caudales" donde fundas colchones armarios y costales fueron insuficientes para guardar las ofrendas por eso, el circulante aumentó en la vereda e irrigó las humildes viviendas depositados como por los vientos de agosto  mitigando las necesidades de sus habitantes y aumentando el halo mágico y misterios que envolvía el sector.

En 1941 , muy a su `pesar el alcalde de Santa Rosa Juan J. Jaramillo quien defendía a Leonor por haber salvado al ferrocarril de Caldas de la quiebra al aumentar con sus poderes sanatorios el flujo de pasajeros  presionado por el gobernador se vio obligado a conminar a Leonor , como ser rebela en la siguiente carta :

Señora Leonor Ocampo, médica de La Capilla.

En vista del alarmante problema que para las autoridades se ha venido presentando por la aglomeración de gente que diariamente acude a usted para que les recete medicina, me veo en la penosa obligación de manifestarle que de continuar recetando me veré obligado a tomar enérgicas medidas para evitar las continuas peloteras y escándalos de una y otra clase que por allí suceden .

Usted muy bien comprende la situación comprometedora para mi persona como responsable de lo que dentro de mi jurisdicción ocurre por no haber tomado las medidas conducentes. Allí tenemos pleno conocimiento de lo que está sucediendo por parte de personas que acuden en su búsqueda y esto no lo puede tolerar la autoridad..

Leonor y su familia, respetuosas de la ley aceptaron sin renuencia la conminación y se trasladaron a Chinchiná. La Médica de La Capilla, murió después en una humilde vivienda cerca del cementerio.







Casa en La Capilla.



Entrada a los Encuentros


Paisaje en la Capilla



Casa en La Capilla.

Mucho se especuló tratando de buscar explicación a los sorprendentes hechos: era hechicería decían unos, Leonor era la persona elegida por las ánimas para hacer el bién decían otros y el resto opinaba que las curaciones se debían al conocimiento que tenía del poder curativo de las plantas . Sin embargo al analizar las sencillas fórmulas notamos que con la pócima pintoresca y folclórica, prescribía sobredosis de fe una virtud teologal que mueve montañas. Con ello estaba aplicando un axioma que hace dos mil quinientos años atrás ya pregonaba Hipócrates el Padre de la medicina "LAS FUERZAS NATURALES QUE SE ENCUENTRAN DENTRO DE NOSOTROS SON LAS QUE VERDADERAMENTE CURAN". Lo que contribuye a vencer la enfermedad  es la confianza y el deseo del paciente de recuperarse y Leonor,  al conjuro de la fe había activado y desencadenado los sorprendentes mecanismos de defensa del organismo humano.

La fe hizo que Juana de Arco una joven campesina sin experiencia en "el arte" de la guerra llevara a Francia a recupera rel honor mancillado por los ingleses. Esa misma fe hizo que Leonor, predestinada a permanecer en el enrarecido ambiente de una cocina, se convirtiera en alguien útil y le labró un nicho en la historia de nuestra ciudad protagonizando un capítulo especial sin descifrar plenamente, pero lleno de mensajes sobre las sorprendentes posibilidades del ser humano para superar sus limitaciones y abrir nuevas fronteras que nos conducen a dimensiones ajenas al mundo convencional en que "vivimos".

Los invito a leer más sobre el pensamiento mágico de nuestra ciudad en el libro Historias y leyendas de Santa Rosa de Cabal , donde consigné una extensa investigación alusiva al  el pensamiento mágico de la ciudad. Lo pueden leer en la biblioteca municipal. Ah¡ ingresen también a  a ver el video en Youtube Jaime Fernández Botero: tras las huellas del ferrocarril en La Capilla.
   

                               

sábado, 24 de diciembre de 2016

Historia del Templete de Guacas.


Templete alemán.

Un templete es una estructura con forma de templo por lo general albergan elementos de tipo religioso o funerarios como restos, íconos o imágenes de culto. Pueden ser también estructuras conmemorativas; se aplican a diversas culturas y estilos arquitectónicos variados y marcan dos rasgos comunes, de acuerdo con la enciclopedia Wikypedia: "una marcada función simbólica, y un costo reducido debido a su pequeño tamaño.

El templete de la vereda de Guacas, en Santa Rosa de Cabal, plasma algunas de esas características y su origen data de 1948 , de acuerdo con lo expresado por el señor Heriberto Gil, quien durante muchos años se desempeñó como Inspector de esta importante fracción rural consolidando con su civismo y entusiasmo el tejido social de la región; la obra se terminó en 1949 y fue construido al lado de una antigua escuela de bahareque con la participación efectiva de don Aparicio Nieto López, varios de sus hermanos y la comunidad de la vereda.

La solidaridad y las relaciones de confianza propias de la época, quedaron representadas en una placa que durante años se insertó en la construcción: " Los vecinos de Guacas que sabemos estar siempre Cristianamente con el amigo en la alegría y en el dolor. Aparicio Nieto López"
Estado en que se encontraba el Templete.


Una vez se construyó el templo en la vereda , el Templete fue relegado y su imagen opacada por los sanitarios de la escuela.


Una imagen vale más que cien palabras.


La familia Nieto López también moldeaba imágenes religiosas y fue así como Anacleto López Nieto, realizó la imagen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción que durante años estuvo en el interior del templete cumpliendo las funciones de santuario; hoy se encuentra en el templo de Guacas y además el mismo artista moldeó el ángel  ubicado en la cúpula del templete, anunciando con su trompeta el juicio final. La obra, se convirtió en emblema de la veredas y sirvió además como altar en la celebración de las misas dominicales.

Don Heriberto, narraba que el deseo de la comunidad era el de hacer una capilla, pero el párroco de Nuestra Señora de las Victorias, recomendó la construcción del templete; además nos contaba el cívico y entusiasta funcionario  que la primera misa la ofició el Presbítero Gonzalo Gutiérrez Isaza.

Al construirse el actual templo de Guacas, el templete perdió su función primordial y como sucede con nuestros símbolos estuvo a punto de ser demolido, así lo relata don Heriberto Gil .." el templo estuvo sin utilizar durante varios años, la escuela antigua que existía al lado, fue reemplazada por una fabricada en material , cuando se efectuaba esta obra un funcionario ordenó a los obreros demoler el Templete con el fin de elaborar los baños de la escuela, pero cuando esto empezó a acontecer, uno de los profesores comunicó al Inspector de Policía de la época, Heriberto Gil Ramírez , quien con prontitud dio la orden de suspensión de la demolición del Templete, el que no sufrió mayores consecuencia por su estructura en ferroconcreto "

Aunque la trascendental obra se salvó por la intervención del Inspector y la Comunidad, los sanitarios se construyeron antiestéticamente al frente del monumento, perdiendo su visibilidad y su carácter simbólico, quedando relegado a un cuarto de San Alejo o de "reblujos", donde se guardaban chécheres, herramientas, objetos viejos e inútiles y hasta los perros de algún parroquiano.


Y como el ave Fénix, el Templete con el concurso de autoridades y comunidad, surgió de entre sus cenizas.

Don Heriberto Gil Ramírez , se dirige a la comunidad en la reinauguración del valioso monumento.



El ángel del juicio final se encontraba seriamente deteriorado y se reemplazó por otro.




El Templete de la vereda de Guacas...por siempre¡
En 1998, siendo alcalde el doctor Guillermo García Aristizábal y asesor jurídico quien escribe estas notas, nos propusimos dentro del programa de recuperación  del patrimonio cultural e histórico del municipio, recuperar el Templete. Hubo que vencer muchos obstáculos: para empezar se reubicaron los sanitarios recobrando así la visibilidad del monumento y la memoria histórica; se solicitó igualmente autorización al departamento  para "salvar el monumento donde late el corazón de la vereda" como lo expresé en la petición y después surtirse la visita respectiva, la respuesta cargada de ironía fue : "allí donde late el corazón de la vereda de Guacas, no tiene valor histórico ni cultural". Así pues,  si se quería impedir la pérdida de la obra había que hacerlo con recursos ordinarios.

Fungiendo quien escribe como alcalde encargado, y con el apoyo de la Sociedad de Arquitectos, capítulo Santa Rosa y diseños del doctor Alejandro Bedoya se logró devolverle al Templete su majestuosidad, como un homenaje sentido a quienes en el pasado habían erigido un símbolo que hoy, gracias a la forma como los habitantes de la región lo han interiorizado, será eterno por que ya tiene significado emocional no sólo para la vereda, sino también para Santa Rosa de Cabal.

La reinauguración se hizo como mucha pompa y entusiasmo: concierto del maestro Cristóbal Herrera, concurso entre los habitantes para escoger la bandera de la fracción, palabras de don Heriberto Gil y del alcalde encargado y satisfacción general por la materialización de un encomiable logro que hoy figura en todos los catálogos turísticos del municipio.

Los invito a ver en  mi canal en Youtube Jaime Fernández Botero un video sobre Guacas, patrimonio histórico y potencial turístico.        

   

viernes, 23 de diciembre de 2016

Concurso nacional de Villancicos.




Nada tan arraigado a nuestra cultura como los Villancicos. Su  palabra evoca La plácida etapa de la vida, cuando las ilusiones iluminaban el entorno familiar y aquellos amados seres que constituían los afectos eternos aún no habían partido; la vida todavía no nos había mostrado su lado oscuro con su sucesión de desgarraduras como zarpazo de dinosaurio y los no menos dolorosos remiendos, con aguja capotera. Los habitantes de las Villas en Europa  expresaban antaño el fervor popular religioso por medio de rondas acompañados de sencillos instrumentos musicales; estos cánticos se trasladaron a América y en la Colonia sobrevivieron a la prohibición de la misma Iglesia que consideraba esa amable guachafita infantil, animada por chirimías, pitos de caña, panderetas y matracas un irrespeto a la solemnidad inherente a  los ritos sagrados. Ni siquiera el poder omnímodo de los reyes pavoneándose orgullosos con sus “coronas de hielo bajo el sol” pudieron expulsar las alegres , sencillas y líricas melodías del alma popular : Cuando Enrique VIII de Inglaterra  rompió con la Iglesia Católica, prohibió los villancicos ingleses llamados carols; pero aunque desaparecieron en las cortes, en los pueblos y villas se siguieron interpretando desafiando la ley terrenal, convirtiéndose en baladas populares cantadas en voz baja por su carácter subversivo y  sus letras escritas a mano en improvisadas hojas circulaban de casa en casa. Su hermoso mensaje se prolongó en el tiempo, rompió fronteras e impulsó paradigmas: en 1960 aproximadamente, Sor Alicia Domínguez, grabó con el coro del colegio Laboure, a pesar de las limitaciones de entonces,  ocho villancicos en discos de 78 r.p.m.



La Plaza de Bolívar se engalanó para las festividades navideñas y el concurso de Villancicos.




Los ornamentos sagrados lucieron su solemne esplendor en nuestra Basílica Menor.





Para el concurso de Villancico , la plaza de Bolívar lució majestuosa con luminosos motivos navideños.





En Santa Rosa cada gallina, pone su huevito y si no, manda sus trescientos pesitos.



Escenas plenas de luz, color y significado.







Gaspar, Melchor y Baltazar .



Añadir leyenda

Los reyes y el rey de la fatiga, el camello.






Nuestra Basílica Menor y la escena del pesebre.



Santa Rosa de Cabal tiene el privilegio de conectarse emocionalmente cada año con esas sencillas pero emotivas tonadas que perpetúan la tradición materializando la expresión: “el que canta ora dos veces” con el Concurso Nacional de Villancicos. Este año, particularmente, tuvo especial esplendor por la calidad de los participantes, la respetuosa asistencia del público, la organización y la gran transmisión del canal regional de Telecafé reivindicó la majestuosidad de nuestra hermosa ba y los sitios de interés turístico de la ciudad.

Si bien es cierto, nada es perfecto y si la escena presentada en el evento de la pareja bailando un tango lucía a primera vista irreverente y fuera de contexto,  queda perfectamente dulcificada al auscultar la historia en las primeras épocas del siglo XX: el tango se asociaba con pecado, concupiscencia y grave ultraje al pudor: “ …ha permanecido en las tabernas y casas de mala fama, no ha subido a los salones ni ha penetrado a las casas decentes y mientras la música consiguió penetrar en la burguesía , los pasos de danza se detuvieron en los bodegones y bares de baja calaña, los bailarines del tango eran mujeres equívocas y los compadritos, producto indígena que corresponde a nuestro tunante o granuja”. El Papa Pío XI, queriendo juzgar personalmente, la veracidad de las críticas  de los prelados sobre las connotaciones sexuales y disipar las nubes de inmoralidad del satanizado ritmo invitó y recibió en privado a una famosa pareja de Baile donde constató sin reproche alguno las características de “ esa danza más completa y osada, más nerviosa y sensible, más profunda y atormentada, más refinada y dinámica; hecha de impulsos y detenciones, de actitudes improvisadas y de pausas significativas, más artística y literaria , de una música plasmada sobre una tonalidad triste, armoniosamente angustiosa y saturada de pasión y enervante poesía”(L Italia )


Al final, el tango quedó exorcizado cuando en breve mensaje el episcopado argentino, después de consultar altos oráculos, expresó al responder en una carta las inquietudes del pueblo:”…no tenemos conocimiento sobre prohibición alguna sobre el tango ya que el aspecto moral, tanto de éste como los de su género se hayan comprendidos entre los principios generales de la moral”.


Los artífices del hermoso regalo a la ciudad.



El entorno de la plaza también se vistió de luz.



El Rey de Reyes que nació en un establo.mientras los monarcas temporales se pasean con su corona de hielo bajo el sol








Por lo visto y el interés demostrado por las autoridades en el éxito del certamen, el próximo año Colombia tiene una nueva cita con la fe y la tradición decembrina en Santa Rosa de Cabal y si todo sale bien, la ciudad tendrá a disposición de la cultura su anhelado teatro.