miércoles, 25 de septiembre de 2013

Squiera se murieron los abuelos.



“Siquiera se murieron los abuelos”.

La cohesión que en Europa cumplen sus símbolos y su herencia cultural es proverbial. Cuando el sonar de los clarines de guerra anunciaba el fatal conflicto bélico de la Segunda Guerra mundial y ante la perspectiva de ver su herencia cultural arrasada por las letales bombas, los habitantes guardaban celosamente los planos de sus monumentos y una vez concluido el conflicto, los volvían a reconstruir con todas sus características originales: si eran feos, los dejaban feos; si tenían errores arquitectónicos, dejaban sus imperfecciones intactas porque sus símbolos valían por su significado emocional, cumpliendo una trascendental labor de generar identidad y sentido de pertenencia.
 
Uno de los símbolos más importantes de la ciudad. De ha iluminado gracias a la gestión del autor y al aporte de ENELAR y la Scretaría de Planeación Municipal a cargo del dr José Jorge López; pero aún no se viddbiliza, y sería comvemiente refilarla, con mangueras luminosas ., trasladar unos tanques  que la obstruyen o, soñar no cuesta nada, iluminarla totalmente con el sistema LED que es práctico y económico.


 El monumento no necesariamente debía ser colosal como El Arco del Triunfo o la Torre Eiffel; podían ser sencillos y poco trascendentes ante los ojos profanos: El símbolo de Bélgica es el MANNEKEN PIS y es presentado en los catálogos turísticos como un atractivo especial induciendo al viajero a sobredimensionarlo imaginado que está en la plaza principal de Bruselas, que mide más de 20 metros y que está inmortalizando un hecho trascendental de la historia de Bélgica. Sin embargo, la realidad está muy lejos de la imagen vendida: la figura es pequeñita, no está en la plaza principal sino en una callecita estrecha sin atractivo especial y simplemente conmemora un incidente baladí: el hijo del Rey se envolató momentáneamente y lo encontraron al poco tiempo, tranquilo y orinando; y allí donde el pequeño irrigó con jugo de riñón el lugar, construyeron la sencilla estatua que hoy es símbolo del citado país, un  atractivo turístico y un vínculo de relaciones internacionales, pues todos los países del mundo lo visten con sus prendas típicas como homenaje a la nación Belga.



En Cali, para citar un ejemplo adicional de defensa  del patrimonio cultural, se hizo una cruzada para evitar que antenas repetidoras, que reemplazaron a la palma de cera como árbol nacional,  eclipsaran las tres cruces tutelares y símbolo de la ciudad. Que diferencia con la decadente y despreciativa mirada que nosotros le damos a nuestra herencia cultural, desaparecida o ad- portas de extinguirse ante nuestra mirada omisiva, como el puente de Santana, que hoy afortunadamente lo recupero la administración del doctor Carlos Eduardo Toro, el monumento a la Leona que espera otro mecenas, las típicas viviendas propias de la técnica constructiva de la Colonización Antioqueña, la biodiversidad ambiental  hoy omisivamente cambiadas por eucaliptos que condenan a la extinción a las aves y fauna nativay muchas otras más. Quiero hacer énfasis en la forma como hemos permitido la extinción de un símbolo como la CRUZ DE GUAIMARAL , siguiendo la indiferencia cómplice con quienes todo lo destruyen en función de intereses económicos. Este monumento lo construyeron los santarrosanos bajo la dirección de un ilustre clérigo, el padre pinzón; el terreno fue donado por la comunidad y hasta con penitencias se trasladaban los feligreses con materiales a la empinada cumbre para erigir un ícono a la fe de un pueblo y un conjuro contra las extrañas manifestaciones que los arrieros en sus viajes hacia Marsella creían ver y oír al pasar por el Alto del Chuzo. En la obra participó toda la población.

 
Manneken Pis (niño meón), símbolo de Bélgica. Todos los países le rinden homenaje vistiéndolo con sus trajes típicos. Es importante no por sus valores estéticos o históricos , sino por u significado emocional, porque une e integra a un país y esa es la importancia de los dímbolos.



Hoy el monumento está asediado por antenas repetidoras; una burda construcción y unos tanques de aguas la ocultaron parcialmente, revelando que las administraciones municipales nunca ejercieron su labor ordenadora, ni de protección del monumento, hasta tal punto que hoy la comunidad no tiene acceso al lugar dizque “porque es propiedad privada”. Es necesario que el municipio proceda a tener un mínimo de soberanía sobre un lugar que es patrimonio cultural de la ciudad y ejerza en el sitio su función reguladora, iniciando por lo menos con la iluminación de La Cruz, una gestión que ya se ha adelantado, para visibilizarla nuevamente y empezar a rescatar de las garras del olvido, los sencillos, pero valiosos testimonios de un pasado signado por el trabajo colectivo, los valores y el sentido de pertenencia y compromiso de los habitantes con su ciudad.

Después de escribir este àrtículo logramos con el apoyo del doctor José Jorge López Secretario de Planeación, los ingenierod Yovanny  y Carlos Mario que la Cruz fuera iluminada por ENELAR ; sin embargo, aunque un hermoso haz de luz nos ubica el monumento, éste no se alcanza a identificar y seguimos tocando puertas, para que se logre refilar con mangueras lumimodas sus perfiles, se barnice con pintura reflexiva, se reubique el tanque que todavía oculta parte del monumento y recuperemos plenamente este símbolo.  

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